Francia, en busca del tercer hijo

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Duración lectura: 2m. 15s.

Con motivo de la Conferencia anual sobre la Familia, el primer ministro francés, Dominique de Villepin, anunció nuevas medidas en apoyo de las familias. Al tener un tercer hijo, las familias podrán acogerse a un permiso de paternidad o maternidad de un año, remunerado con 750 euros mensuales, independiente de los ingresos económicos de la familia. El gobierno no ha ocultado esta vez su preocupación natalista, y ha manifestado que se trata de “liberar el deseo de tener hijos”.

La nueva ayuda por interrupción de la actividad laboral, que entrará en vigor el 1 de julio de 2006, será una nueva opción junto a otras dos que ya existen y que se mantienen. Actualmente los padres que deciden suspender la actividad laboral para cuidar a sus hijos menores de tres años tienen derecho a percibir un subsidio de 512 euros si la interrupción laboral es total y de 389 euros si se pasa a trabajo a tiempo parcial. El permiso es de seis meses por el primer hijo y hasta de tres años por el segundo hijo. Actualmente casi el 20% de las familias recurren a estas ayudas desde el primer hijo, y el número de madres interesadas se elevaba a 55.000 en junio de 2004.

A las ayudas actualmente vigentes se les achacan dos defectos: por su cuantía, solo son atractivas para padres con un trabajo poco remunerado; además, a partir del segundo hijo, que da derecho a un permiso de tres años, se corre el riesgo de alejar a las mujeres del mundo laboral. Por eso, la nueva modalidad ahora aprobada se basa en un subsidio mayor pero durante un periodo más corto.

Francia tiene una tasa de fecundidad de 1,9 hijos por mujer, la segunda más alta de Europa, después de Irlanda, y muy por encima de otros países como España o Italia, que rondan el 1,2. Sin embargo, al gobierno le preocupa que no llegue al 2,1 que es la tasa necesaria para la renovación de las generaciones. La clave está en el tercer hijo, que actualmente solo nace en el 2% de las familias. Se piensa que la reforma podría interesar a unas 100.000 familias que dicen desear un tercer hijo.

Además, a partir del 1 de abril de 2006, los padres que tengan hijos gravemente enfermos dispondrán de 310 días de permiso a repartir en tres años, y se les darán créditos en caso de hospitalización. Villepin habló también de revalorizar el carné de familias numerosas, de modo que no solo sirva para obtener reducciones en los transportes, sino también en otros campos que interesan a las familias (viajes, ocio, equipamiento…).