Mezclando el ensayo con la narración y la semblanza, Barnes realiza un balance de su vida, incorporando reflexiones literarias, biográficas y clínicas.
El escritor inglés vuelve a desafiar las convenciones y límites de los géneros y zigzaguea entre la ficción, el reportaje, los comentarios casi eruditos, el ensayo o las memorias.
“No creo en Dios pero le echo de menos”: así comienza esta obra en que Barnes hace buena literatura concatenando reflexiones, recuerdos, recortes de prensa.