Mediante la evocación de diversos encuentros personales con lo bello, en obras literarias o en sucesos corrientes, el autor ofrece una breve pero sugerente guía para educar la mirada estética.
Con un estilo muy literario y con un gran bagaje cultural, el autor transforma lo que podría ser un ensayo sobre la necesidad de la belleza en la vida cotidiana en un íntimo dietario.
Una sugerente reflexión sobre la relación entre los libros y la vida y sobre cómo la experiencia de leer está estrechamente relacionada con la felicidad.