José Alberto García Avilés

30.Abr.2008
Saber condensar en unas líneas la introducción, el nudo y el desenlace de un relato es un arte al alcance de muy pocos. En este surtido de setenta y tres microrrelatos, hay apuntes que parecen sacados de una crónica de sucesos; remembranzas de la niñez y el paraíso perdido; y sencillas pinceladas del natural que se mueven entre el neorrealismo italiano y la maestría de Raymond Carver.