Más ayudas para estudiar en los campus americanos

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 2m. 24s.


Una versión de este artículo se publicó en el servicio impreso 06/14

Dentro de sus políticas a favor de la movilidad social, el presidente Obama pidió a universidades, fundaciones y organizaciones cívicas que adoptaran medidas concretas para facilitar el acceso a la universidad a los hijos de familias modestas. Ahora, en un encuentro organizado por la Casa Blanca, ha presentado los compromisos asumidos por estas instituciones recopilados en el plan “A Call to Action on College Opportunity”.

“Queremos restablecer la fe en la igualdad de oportunidades y en la movilidad social que está en el corazón de EE.UU”., dijo el presidente ante los directores de más de 100 colegios y universidades y los representantes de 40 organizaciones cívicas. Actualmente, entre el 25% de los que tienen menos ingresos solo el 9% logra licenciarse antes de los 25 años, en comparación con el 54% de los que lo logran entre el 25% de los que ganan más.

El plato fuerte del plan es un documento de 90 páginas, que recoge los compromisos concretos que han asumido ante la Administración estadounidense distintas instituciones educativas, empresas y fundaciones: más becas para los hijos de familias pobres; más programas de asesoramiento, nuevos criterios de acceso…

Este plan complementa al que Obama lanzó el pasado agosto para abaratar el coste de la universidad, cuyas tasas han crecido de forma desorbitada en los últimos años. El principal objetivo de ese plan era premiar a las universidades más rentables; o sea, “a las que mantienen bajo el coste de las matrículas y, a la vez, ofrecen una enseñanza de calidad” (cfr. Aceprensa, 27-08-2013).

Más información, más oportunidades
El nuevo plan divide las ayudas en cuatro objetivos. El primero es informar mejor sobre las opciones que los alumnos tienen a su alcance: aquellas universidades donde el precio de las tasas es más bajo; donde el número de alumnos que se gradúan es mayor; donde dan más facilidades para refinanciar la deuda…

El segundo es incentivar que más universidades apadrinen escuelas situadas en barrios pobres, una fórmula que está dando buenos resultados en EE.UU. y en Reino Unido. Además de apoyo financiero, las universidades contribuyen a elevar el nivel educativo de los colegios con los que se hermanan (cfr. Aceprensa, 5-02-2013).

Dado que en las familias más modestas es frecuente que los padres y los parientes cercanos no tengan estudios universitarios, el tercer objetivo es ayudar a los hijos de esas familias con los trámites burocráticos y los exámenes de ingreso en la universidad. El último es potenciar las clases de recuperación en el primer año de la carrera. La experiencia de 22 estados que ya ofrecen ese apoyo en lengua y matemáticas muestra que sirve para evitar que esos estudiantes abandonen la universidad.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares