Las universidades japonesas compiten para atraer alumnos

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Duración lectura: 1m. 24s.

Lo tradicional era que los estudiantes japoneses tuvieran que demostrar sus méritos para poder entrar en una buena universidad. Pero ahora la tendencia se ha invertido: por la ley de la oferta y la demanda, las universidades las que tienen que convencer a los alumnos para que pidan plaza. Este cambio se debe al descenso de la natalidad, que ya ha obligado al cierre de escuelas y ahora se nota en el menguante número de jóvenes en edad de comenzar la carrera.

Según los últimos datos del censo, la población japonesa de 18 años ha pasado de 2,05 millones en 1992 a 1,3 millones en 2007. Una consecuencia es que ha bajado el número de alumnos de nuevo ingreso en la universidad. Este año casi un tercio de las 707 universidades del país no han podido cubrir las plazas que ofertaban. Además, en los últimos tres años, tres universidades han quebrado por falta de alumnos.

La escasez de estudiantes está dando lugar a una creciente competencia entre las universidades para atraérselos. A pesar de sus reservas iniciales, muchas universidades prestigiosas han decidido ofrecer nuevos reclamos que tienen poco que ver con la excelencia académica. Los estudiantes que decidan ingresar en esas instituciones podrán disfrutar de lujosas habitaciones, saunas privadas, balnearios y karaokes.

Algunos expertos han criticado estas medidas, pues a su juicio se corre el riesgo de bajar el nivel académico. Sin embargo, los responsables de las universidades creen que ocurrirá justo lo contrario: la competencia -dicen- es beneficiosa para el sistema educativo, pues ahora las universidades tienen que mejorar a la fuerza si no quieren perecer.

Fuente: The New York Times