La zona Erasmus: 25 años de éxito

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Duración lectura: 2m. 38s.

Ahora que en la UE predomina la palabra crisis, no está de más recordar una de sus historias de éxito: el programa Erasmus, que acaba de cumplir 25 años. Nacido en el curso 1987-88, Erasmus ofrece a los jóvenes universitarios la posibilidad de estudiar durante un tiempo –de 3 a 12 meses– en un centro de enseñanza superior de otro país europeo. Desde su creación, más de 2,5 millones de estudiantes europeos han participado en el programa, lo cual ha permitido avanzar en la integración europea y ha allanado el camino al “proceso de Bolonia”, para la armonización de los estudios universitarios en Europa.

Desde la creación del programa, 2,5 millones de universitarios europeos han hecho una estancia en el extranjero

Durante el curso 2010-2011 –el último del que se han publicado datos–, 231.410 estudiantes fueron a otro país europeo para estudiar o hacer un periodo de prácticas en empresas, lo cual supone un aumento del 7,2% respecto al curso anterior.

España es el país que envía más estudiantes al extranjero (36.183), seguida de Francia, Alemania, Italia y Polonia.

El destino más popular entre los estudiantes europeos es también España, que ha recibido 37.433 estudiantes. Le siguen Francia, Alemania, Reino Unido –que acoge el doble de los estudiantes que envía– e Italia.

España es el país que envía más universitarios al extranjero en el programa Erasmus y el que más recibe

El éxito de la movilidad estudiantil es innegable. Lo que algunos cuestionan es si el motivo tiene más que ver con un interés turístico que académico. En el caso de España, es llamativo su atractivo para los Erasmus; en cambio, en el conjunto de alumnos extranjeros que hacen sus estudios en España, los procedentes de la UE son minoría: un 37% entre los extranjeros que hacen estudios de grado y un 22% en los masters. Por otra parte, tanto en España como en otros países, es muy raro que un alumno Erasmus no apruebe su semestre o su año académico. Pero aunque el valor añadido académico sea discutible, la idea es que una estancia en el extranjero siempre abre el espíritu y favorece el aprendizaje de la lengua. Según estimaciones de la Comisión Europea, en torno a un 10% de los estudiantes europeos estudian ahora en otro país una temporada, cuya duración media suele ser de seis meses.

Aproximadamente el 4,5% de todos los universitarios europeos han recibido una beca Erasmus en algún momento de sus estudios. El importe –unos 250 euros mensuales– es insuficiente para cubrir todos los gastos. Pero también en torno a un 3% de los estudiantes Erasmus participan en el proceso sin beca. La edad media de los estudiantes participantes es de 22 años.

El presupuesto anual del programa es actualmente de 489 millones de euros, y la Comisión Europea está dispuesta a aumentarlo.

Junto a las estancias para estudiar en una universidad, el programa incluye también estancias en empresas para hacer prácticas, posibilidad que el curso pasado aprovecharon unos 41.000 estudiantes.