Italia: contrato fijo para los profesores de religión en la escuela estatal

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Roma. Después de más de quince años en situación provisional, los profesores de religión católica en la escuela estatal italiana gozarán de un contrato fijo, similar al de sus colegas de otras materias. El gobierno italiano ha aprobado un proyecto de ley que aplica por primera vez lo establecido en los acuerdos de 1985 con la Conferencia Episcopal.

Según el proyecto, de cuyo iter parlamentario no se esperan modificaciones sustanciales, el 70% de los puestos previstos serán cubiertos por profesores con contrato indefinido, mientras que el 30% restante seguirá el régimen de contratos anuales (que era el que hasta ahora tenía la totalidad de los 20.000 profesores de religión que prestan sus servicios en los centros estatales). Cada tres años se celebrarán oposiciones para incorporarse al régimen de contrato fijo.

Aunque es el Ministerio de Educación quien establece y controla los aspectos profesionales, y quien paga a los docentes, la valoración sobre la idoneidad del candidato para enseñar religión católica corresponde al obispo diocesano. La novedad con respecto al sistema actual (además de la implantación de los contratos fijos) es que si un profesor pierde la idoneidad para enseñar religión, el Estado se compromete a colocarlo en otro lugar: si cuenta con los requisitos académicos necesarios, podrá ser docente de otras materias, o en caso contrario trabajar en otras dependencias y servicios.

La posibilidad de que los profesores de religión puedan gozar de la “movilidad profesional” que supone cambiar de materia, reconocida sin problema para el resto de los profesores, ha provocado cierta polémica. Representantes de los partidos de la oposición y de los sindicatos lo consideran como un nuevo canal para el reclutamiento de profesores. Algunos sostienen que, en este punto, es preferible la fórmula actual: cuando un docente de religión pierde la idoneidad, debe abandonar la escuela, sin posibilidad de ser reubicado.

Diego Contreras

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