Inglaterra: se abren nuevos colegios públicos de gestión autónoma


Una versión de este artículo se publicó en el servicio impreso 28/14

Inglaterra vive una intensa batalla ideológica en torno a la libertad de enseñanza. Desde 2010, la Ley de Academias facilita que padres, profesores y otros grupos creen y gestionen escuelas con financiación pública (cfr. Aceprensa, 30-11-2010). Pero La Unión Nacional de Profesores, el principal sindicato, no está dispuesto a que las autoridades locales, tan poderosas durante los 13 años de gobierno laborista, pierdan la capacidad de decidir dónde y cuándo se abren colegios públicos y qué características han de tener.

Pese a las protestas organizadas por la Unión Nacional de Profesores y la Alianza Anti-Academias, una organización radical vinculada al Partido Socialista de los Trabajadores, el próximo septiembre se abrirán en Inglaterra 102 nuevos colegios financiados por el Estado, de enseñanza gratuita, que permanecen dentro del sector público pero son gestionados con autonomía por asociaciones de padres o de profesores, organizaciones benéficas, iglesias o empresas. Este curso se han estrenado 109. Casi la mitad de los 3.200 colegios de secundaria que hay en Inglaterra son academias autónomas o esperan el visto bueno para pasar a serlo.

A la Unión Nacional de Profesores le disgusta que entidades no estatales tengan voz y voto en la enseñanza pública: “Ya es hora –dice su secretaria general, Christine Blower– de que el gobierno cambie de enfoque y autorice a las autoridades locales a abrir nuevas escuelas en las zonas donde existe verdadera necesidad de plazas”.

Se abren cada vez más colegios financiados por el Estado, que permanecen dentro del sector público pero son gestionados con autonomía por asociaciones privadas

Pero eso es lo que está intentando hacer la coalición formada por conservadores y liberal-demócratas: cambiar de enfoque y dejar atrás las trabas burocráticas que el gobierno laborista ha ido poniendo a la elección de escuela.

Según las estimaciones de este sindicato, el gobierno británico ha destinado más de 200 millones de libras a financiar estos colegios; algo que, a su juicio, supone un despilfarro. En la misma línea, Kevin Brennan, exministro de Educación laborista hasta 2010, acusa al gobierno de “ignorar la crisis en las zonas necesitadas” y permitir que se abran escuelas donde no hay demanda.

Tres solicitudes por plaza
Pero los datos del Ministerio de Educación contradicen la opinión de que se estén abriendo colegios innecesarios. En una encuesta realizada entre 63 academias autónomas que abrirán sus puertas el próximo curso, 55 dijeron que habían recibido más solicitudes que plazas disponibles y solo 8 recibieron menos. En toda Inglaterra 14.367 alumnos aspiran a ocupar las 4.829 plazas que ofertan esas escuelas, lo que supone una media de 2,97 solicitudes por plaza. Las más demandadas son las de secundaria.

Para Natalie Evans, directora de una organización benéfica que asesora a quienes quieren abrir este tipo de colegios, el auge de solicitudes muestra “su abrumadora popularidad entre los padres de todo el país, bien porque no hay suficiente plazas escolares en su zona, bien porque no están contentos con lo que se les ofrece”.

El responsable laborista en temas educativos elogia el éxito académico de estos colegios y lamenta que no haya más

Tampoco se puede decir que las zonas elegidas para abrir academias sean especialmente boyantes: varias de ellas están en las zonas deprimidas del sur de Londres, donde se ha hecho famosa por su prestigio la red escolar Harries Academies.

Algunos creen que la mayor autonomía de que gozan estas escuelas para desarrollar sus propios métodos pedagógicos, especializarse en un sector particular (tecnología, idiomas, ciencias, informática, arte…) y seleccionar a alumnos y profesores favorece el elitismo. No piensan igual las “minorías selectas” que, a partir de septiembre, recibirán por fin facilidades en la enseñanza pública: 15 escuelas religiosas; dos promovidas por la Sociedad Nacional de Autismo; otra para alumnos con problemas mentales…

Un modelo con buenos resultados
Parece que bajo la guía de Ed Miliband el Partido Laborista quiere distanciarse de la herencia estatista de Gordon Brown, sin llegar a aproximarse del todo a la posición de Tony Blair, quien sí adoptó medidas a favor de la diversidad y la autonomía en la enseñanza pública (cfr. Aceprensa, 2-11-2005).

Entre las zonas elegidas para abrir academias hay algunas más deprimidas

En un artículo publicado en The Telegraph, Stephen Twigg, responsable de la oposición laborista para temas educativos, elogia el éxito académico de estos colegios y lamenta que no haya más. Mossbourne Community Academy abrió en una zona de condiciones sociales difíciles, y ahora lleva tres años consecutivos entre las diez escuelas con mejores resultados. Business Academy Bexley está en el 10% de los colegios que más han progresado en el país. Manchester Academy ha logrado que el 80% de sus alumnos saque buenos resultados en los exámenes finales de secundaria (antes de transformarse en academia autónoma, solo destacaba el 20%).

Pero Twigg parece echar de menos el poder decisorio que hasta hace poco tenían las autoridades locales. A su juicio, “las decisiones serían mejores si las tomasen las comunidades; de ahí que el Partido Laborista esté buscando la forma de devolver el poder a la esfera local”. Olvida Twigg que no son los ministros del gobierno los que abren las academias, sino los ciudadanos que viven en esas comunidades.

En este sentido, Fraser Nelson, director de The Spectator y columnista en The Telegraph, cuenta el caso de una academia en Suffolk que apenas recibió apoyo político. Justo antes de la apertura “profesores y padres trabajaron a contrarreloj para decorar el edificio, estableciendo una estrecha relación que ahora caracteriza al colegio. Los profesores saludan a los padres en la puerta y enseñan durante jornadas que van de las ocho de la mañana a la cuatro de la tarde. Cada quince días, llaman a los padres para explicarles cómo van sus hijos”. Este estilo docente, añade Nelson, contrasta claramente con lo que la Unión Nacional de Profesores acaba de pedir a los docentes: que envíen un solo informe escrito a los padres una vez al año.

La profesión docente, en el centro
En otro artículo del Telegraph (30-04-2013) Anthoy Seldon, director del primer colegio público que aprovechó la Ley de Academias para transformarse en escuela autónoma, explica el cansancio de muchos directores de escuelas públicas ante las críticas constantes de los sindicatos del ramo a cualquier reforma educativa.

En una conferencia pronunciada en Nottingham, el ministro de Educación Michael Gove les pidió un cambio de mentalidad: en lugar de esperarlo todo de las autoridades locales, las escuelas públicas debían empezar a encargarse de mejorar la preparación de sus profesores. Esto es coherente con el empeño de Gove por situar a los docentes en el centro de la reforma educativa.

Lo que podía haber sido un mal trago para Gove se convirtió en una calurosa acogida. Seldon, que asistió a la conferencia, escribe: “Estaba sorprendido y encantado por lo que dijo, pero todavía estaba más sorprendido al ver las reacciones de mis 150 colegas. Estoy acostumbrado a ver cómo los directores de escuelas públicas denigran al ministro de Educación de turno, sobre todo si es conservador. Pero la mayoría del público le escuchaba atentamente, y las preguntas mostraban apoyo y entusiasmo”.

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