Habrá un referéndum en Berlín sobre la enseñanza religiosa

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(Actualizado el 27-04-2009)

¿La misma clase de ética para todos o cursos de religión organizados separadamente para cada confesión? Esta es la disyuntiva que se debate en Berlín, donde los promotores de la enseñanza religiosa han reunido las 180.000 firmas necesarias para reclamar que el Senado de la capital convoque un referéndum sobre el tema.

En Alemania, en casi todos los estados la enseñanza de la religión (dos horas semanales) es una materia obligatoria, salvo exención, tanto en escuelas públicas como privadas. Forma parte del plan de estudios y sus profesores tienen el mismo estatus académico que los demás, aunque necesitan la aprobación de la autoridad eclesiástica para impartir la asignatura.

Berlín es un caso aparte, pues allí los cursos de religión son optativos. En cambio, desde 2006 es obligatorio en secundaria un curso de ética, más parecido a la educación cívica. “El objetivo del curso de ética es reunir a los alumnos de diferentes orígenes para reflexionar sobre temas como la amistad, la violencia y la tolerancia”, declara Jens Stiller, portavoz del municipio.

Para las autoridades berlinesas -una coalición de izquierdas- el curso de ética es la solución más adecuada para una ciudad multicultural como Berlín. Desde el punto de vista confesional, de 3,4 millones de habitantes la mitad no pertenecen a ninguna confesión, el 20% son protestantes, el 10% católicos, otro 10% musulmanes, junto con una pequeña minoría judía.

En cambio, la coalición de los partidarios de la enseñanza de la religión (Pro Reli) piensan que “solo se respeta la diversidad cultural de Berlín si se permite a los alumnos la libertad de elección. Cada uno debe de ser aceptado con sus raíces religiosas y culturales”, declara el presidente de la asociación Christoph Lehmann, un abogado católico. A su juicio, la imposición de un curso de ética obligatorio en un horario escolar ya sobrecargado ha hecho disminuir en torno a un 25% la asistencia a los cursos de religión optativos.

Las iglesias protestantes y católica han apoyado el referéndum, que también cuenta con el apoyo de organizaciones judías y musulmanas. Pero la batalla no está aún ganada. Para que se aprobara la iniciativa, tendrían que votar a favor al menos el 25% de los inscritos en las listas electorales, lo que supone 600.000 personas, bastantes más que las que han firmado la petición.

(Actualización)

La propuesta fue rechazada en el referéndum, celebrado el 26 de abril, por corta mayoría (51,3%) y escasa participación (29%). Los votos a favor fueron el 14,1% del censo electoral, lejos del mínimo exigido (25%).

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