El gobierno portugués recorta los conciertos con escuelas privadas

Lisboa. Con el aumento de la población escolar y la prolongación de la escolaridad obligatoria en los años ochenta, las escuelas públicas portuguesas resultaron insuficientes para acoger a todos los alumnos. La solución fue establecer conciertos, llamados contratos de asociación, con centros privados: estos imparten enseñanza gratuita, como si fueran públicos, y a cambio reciben del Estado una asignación por

Contenido Oculto

Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.

Acceder
Suscripción

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares