El gobierno nigeriano devuelve los colegios expropiados

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Duración lectura: 2m. 42s.

Benin City. Hace veintiún años, el gobierno federal de Nigeria asumió la dirección de los colegios de las misiones religiosas y los transformó en colegios públicos. En la expropiación intervinieron factores heterogéneos, pero el principal fue que Nigeria era oficialmente un Estado laico. El gobierno también quería diseñar directamente los programas escolares y evitar que los musulmanes, un grupo muy numeroso en el país, se sintiesen marginados por el predominio de las escuelas cristianas. Las escuelas musulmanas no podían competir porque los alumnos de otras religiones encontraban en ellas dificultades de adaptación a la mentalidad religiosa y cultural, mientras que las escuelas cristianas estaban abiertas a todos.

Ahora, el gobierno está considerando devolver los colegios a sus antiguos propietarios, porque no ha conseguido mantener el nivel académico y la formación moral que se daba en las escuelas de los misioneros. La mayoría de los profesores tienen otros intereses que les apartan de su ocupaciones. Y, como consecuencia, los estudiantes no se sienten exigidos. Lo que está por ver es si los antiguos propietarios estarán dispuestos a asumir la dirección de las escuelas en esta situación.

El gobierno también está animando a entidades privadas a fundar escuelas; invitación que ha sido aceptada por amplios sectores. Muchas órdenes religiosas, tanto católicas como protestantes, han puesto en marcha nuevas escuelas de primaria y secundaria.

La mayor parte de las empresas invierten sólo por dinero, lo que puede crear problemas relacionados con la calidad de la enseñanza que se exige para entrar en la universidad. El gobierno no ha insistido demasiado en el asunto, por temor a contradecir su política de desregulación. Ha preferido que sea la competencia la que elimine a los más débiles.

Como los colegios privados son más caros, algunos han propuesto retener algunas escuelas expropiadas con el pretexto de dar oportunidades a quienes no puedan costear los colegios privados. Hasta ahora todos los niveles educativos son gratuitos. Esto en parte va en detrimento de la calidad, pues falta dinero para adquirir las instalaciones más básicas.

En el ámbito de la universidad, en cambio, apenas hay participación privada. Las 35 universidades del país son estatales. Hasta 1994 nunca se habían fomentado las universidades privadas en Nigeria. Y entonces se hizo exigiendo condiciones tan estrictas que ni siquiera las grandes fortunas del país pudieron permitirse este negocio. Se pedía a los interesados hacer un depósito de 200 millones de nairas (2,5 millones de dólares) y demostrar la propiedad de varios cientos de hectáreas de tierra, además de otros requisitos. A pesar de todo, en los próximos diez meses se concederán permisos al menos a tres universidades privadas. De ellas, dos serán de instituciones religiosas, una católica y otra baptista, y la tercera de un empresario titular de otras instituciones educativas.

Como está pasando en otros sectores, Nigeria se abre a la iniciativa privada en la educación, pese a las dificultades. La experiencia de la enseñanza sometida al control estatal ha dispuesto a muchos a favor de la liberalización.

Eugene Agboifo Ohu

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