Crece la popularidad del cheque escolar en Estados Unidos

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En Estados Unidos, el cheque escolar lleva tiempo en la encrucijada judicial. Unos alegan violación de la Primera Enmienda, que establece la separación entre Iglesia y Estado, y otros, discriminación religiosa, ya que en algunos lugares está prohibido utilizar el cheque escolar en colegios confesionales. Por el momento, los tribunales estatales han dado la razón a los dos bandos en ocasiones distintas (ver servicio 150/99). Pero mientras la justicia sigue su paso, el cheque escolar gana popularidad.

El New York Times (31-I-2000) dice que, según los expertos en financiación de la educación pública y privada, el apoyo al cheque escolar está creciendo tanto, especialmente entre las familias con pocos ingresos, que cada vez más ciudades y Estados aprobarán el programa en su territorio. El Estado de Nuevo México, por ejemplo, debate ahora un proyecto que podría ser el más ambicioso del país, por encima del de Florida (ver servicio 91/99): todos los alumnos de centros públicos tendrían opción a un cheque por valor de 3.500 dólares, que se podría gastar en cualquier escuela privada, confesional o no.

La popularidad del cheque entre la población con menos recursos se debe al descontento con las escuelas públicas, única opicón para las familias que no pueden pagar otra enseñanza mejor. En muchos centros públicos hay drogas, violencia, indisciplina y malos resultados académicos.

En este sentido, Paul Peterson, profesor de la Universidad de Harvard, afirma que el desarrollo del cheque escolar es una consecuencia de la rápida expansión de las charter schools, escuelas gratuitas y públicas, financiadas por el Estado, pero con una amplia autonomía (ver servicio 176/94). Según Peterson, la aparición de las charter schools supuso que muchas familias tuvieran alternativas para elegir la escuela de sus hijos. Sin embargo, estas escuelas corren el riesgo de ser cerradas si no consiguen buenos resultados. Cosa que no ocurre con el cheque escolar: si un colegio no funciona, los padres gastarán su cheque en otro.

Más de 25 Estados o municipios del país tienen en proyecto implantar el cheque escolar. Pero, hasta ahora, la idea solo se ha puesto en práctica o aprobado en cinco lugares. Una de las razones por las que el sistema se extiende tan lentamente es que se enfrenta a una oposición activa y organizada, en especial por parte de la National Education Association y el sindicato nacional de profesores. Los críticos alegan que el cheque sustraería recursos y buenos alumnos a la enseñanza pública y, así, agravaría su deterioro.

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