Clases mixtas de educación física, una desventaja para las chicas

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En las clases mixtas de educación física mandan los chicos. Ellos y los profesores varones de gimnasia deciden que se practiquen deportes competitivos y con balones. Las chicas prefieren otras actividades y no pueden hacerlas. Al final, ellas obtienen peores calificaciones. Estas son las conclusiones del estudio realizado por la investigadora sueca Barbro Carli; las resume Ingrid Persson en el diario Svenska Dagbladet (30 abril 2004).

Para fomentar la igualdad de género, Suecia implantó la formación conjunta de profesores de educación física, varones y mujeres, en los años setenta. A partir de 1980 se introdujo la educación mixta en las clases de gimnasia -actualmente se llama “Deporte y Salud”- en el bachillerato. Los resultados fueron contrarios a los esperados, según muestra Barbro Carli en su tesis doctoral defendida en la Universidad de Gotemburgo. La enseñanza mixta en educación física hizo desaparecer la gimnasia femenina y las chicas tuvieron que adaptarse a las preferencias de los chicos.

Barbro Carli tiene larga experiencia como profesora de educación física de alumnos y maestros. Ha estudiado la evolución de la educación física en las escuelas desde la perspectiva del género entre principios de 1800 y la actualidad. Carli distingue entre dos tendencias. Una de ellas es la desarrollada por profesoras, que se orientaba menos a la competición y más al cuerpo y a la salud. Había espacio para la danza y el ritmo, para los ejercicios con cintas y con bolas, destinados a desarrollar la actividad motora y la cooperación. “Ahora todo esto ha desaparecido”, dice.

Con el predominio de la otra tendencia, basada en los juegos de competición, muchas chicas se quedan inactivas. Es una señal alarmante, según Carli, que más chicas que chicos no obtienen buenas calificaciones en deporte. En los grupos mixtos, los chicos sacan mejores notas y las chicas, peores, en comparación con los grupos separados.

Barbro Carli piensa que lo mejor sería que hubiera posibilidad de escoger entre grupos mixtos y grupos separados. “Ellos y ellas pueden necesitar ‘ir por su cuenta’. Incluso las chicas mejor dotadas para el deporte dicen que es más divertido un grupo sólo de chicas. Aún más grave es que muchas de las chicas entrevistadas en el estudio dicen que han sido ridiculizadas en la clase de deporte. A otras les cuesta enseñar el cuerpo y algunas hablan de abusos sexuales”. Carli concluye: “Todo esto enseña la importancia de investigar cómo las chicas de otras culturas se sienten en los gimnasios de las escuelas”, en referencia al gran número de inmigrantes presentes en la sociedad sueca.

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