Australia: el sistema público atiende la fuerte demanda de enseñanza diferenciada

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El ministro de Educación de Nueva Gales del Sur (Australia), John Aquilina, ha anunciado un plan para mejorar la calidad de la enseñanza secundaria y evitar el descenso de alumnado en las escuelas públicas del Estado, el más poblado del país. El proyecto incluye la reconversión de escuelas mixtas en escuelas de enseñanza diferenciada, para chicos o chicas.

También en Australia, el descenso de la natalidad y el traslado de familias jóvenes al extrarradio ha provocado una importante reducción del número de alumnos en las escuelas públicas del centro de las ciudades.

Algunos casos de Sydney son Cleveland Street, que fue construida para 900 alumnos y ahora tiene 109; o Marrickville, que tenía 1.007 alumnos en 1984 y ahora tiene 284.

El sistema público australiano incluye escuelas secundarias de enseñanza separada y escuelas de enseñanza no comprensiva. Los padres las prefieren para sus hijos, pues los alumnos consiguen mejores resultados académicos que los de las escuelas mixtas y también son gratuitas. Sin embargo, no hay plazas para todos. Por ejemplo, Riverside Girls tiene 300 alumnas más que hace diez años, sin posibilidades de seguir creciendo; Birwood Girls está al completo y tiene 180 chicas en lista de espera. Según Aquilina, «perderemos a estas chicas porque sus padres las enviarán a colegios privados». En cuanto a las escuelas no comprensivas, el Estado de Nueva Gales del Sur solo dispone de 3.000 plazas en 20 centros para los 15.000 estudiantes que cada año se presentan al examen de acceso. Alrededor del 70% de los 12.000 estudiantes que no lo consiguen se matriculan en centros privados.

La contrapartida es que en las escuelas mixtas sobran plazas. Según Alan Laghlin, secretario de Estado del Ministerio de Educación, el número de matriculados en las escuelas comprensivas mixtas de Sydney ha pasado de 12.367 alumnos en 1984 a 6.756 en 2001. Ante esta situación, el Ministerio de Educación diseñó un plan de mejora de la enseñanza pública, titulado Building the Future (An education plan for inner Sydney), e inició un periodo consultivo desde marzo a mayo para que padres, profesores, sindicatos, etc., propusieran soluciones.

El proyecto incluye aumentar el número de plazas en escuelas de enseñanza diferenciada o no comprensiva; aumentar el número de asignaturas optativas (cuando se reduce el número de alumnos no se pueden impartir todas las asignaturas optativas del programa); unir a los alumnos de varias escuelas y aprobar un plan de inversiones de 110 millones de dólares. Una de las primeras medidas será convertir dos escuelas mixtas en centros de educación separada: Balmain Girls y Leichhardt Boys.

Durante estos meses de debate, Aquilina ha tenido que responder a la pregunta de si la enseñanza diferenciada no es un retroceso. El ministro suele contestar que «no; los tiempos cambian y también las expectativas de las personas».

En otros casos, los promotores del proyecto afirman que «los padres prefieren la enseñanza separada, de manera que el gobierno no hace más que responder a esa inquietud, a través de la mejora de las posibilidades de elección» (The Sun-Herald, 25-III-2001).

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