Sin techo y en Facebook

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Duración lectura: 2m. 1s.

Estar conectado a internet se ha convertido en una necesidad, incluso para los que no viven habitualmente bajo un techo, lo que demuestra hasta qué punto los ordenadores y la red han permeado la sociedad. Nadie parece estar dispuesto a renunciar a una dirección de correo electrónico o a un perfil en Facebook, ni siquiera los que no cuentan con domicilio físico ni dirección postal.

La aceptación generalizada de un estilo de vida digital se nota especialmente en Estados Unieos, donde, según afirma Phred Dvorak en un reportaje publicado en The Wall Street Journal, los indigentes ya cuentan con lugares específicos donde comprobar sus cuentas de internet, participar en foros o buscar trabajo en los portales de ofertas de empleo. Los estados de Nueva York o California, por citar algunos ejemplos, ofrecen ordenadores en bastantes de los albergues públicos para los sin-techo. Pero además es muy frecuente que los usuarios de esas instituciones de acogida aparezcan cada noche con su propio portátil bajo el brazo, por no hablar de tantos otros lugares como estaciones, almacenes, etc. que tienen accesos wi-fi para sus usuarios.

Dvorak afirma que las claves impulsoras de este fenómeno son “los ordenadores de bajo coste y el acceso libre a Internet, así como una creciente población completamente identificada con la Red. “La vivienda o el empleo se buscan en internet, mediante solicitudes on line” y, por otra parte, “cada vez hay más gente de clase media -usuaria de internet- que se ve en la calle por culpa de la crisis económica”. Lisa Stringer, directora de un curso de internet y búsqueda de empleo para indigentes, señala que “estar conectado a internet es realmente un símbolo en la sociedad actual”, por eso a veces tiene que frenar a sus estudiantes que se lanzan a la compra de un ordenador sin ni siquiera contar con una situación económica estable.

“El ordenador me ayuda a relacionarme y a sentirme más humano”, asegura Robert Livinstong, una guarda de seguridad que ahora vive en la calle. “Es horrible no tener casa, dice, pero conectado a internet soy como uno más”. Un foro de internet -SF Homeless- creado hace dos años cuenta ya con 140 miembros que suben a la red convocatorias de reuniones sobre viviendas protegidas y noticias de asociaciones similares de otros estados limítrofes.