Ropa inteligente: la fusión de moda y tecnología

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Duración lectura: 7m. 53s.

El movimiento transhumanista se propone “cambiar con la tecnología el cuerpo y la mente del hombre para potenciar sus capacidades y aun darle otras inéditas” (cfr. Aceprensa, 1-04-2015). Sin llegar a tanto, ya en la moda se están introduciendo a través de la microelectrónica y fibras especiales distintos modos de utilizar la ropa para ofrecer posibilidades que van más allá de la estética.

El uso de la tecnología se ha introducido también en la industria de la moda y no solo para facilitar la compra online mediante aplicaciones móviles, diseños participativos (al estilo del software libre) y probadores virtuales (cfr. Aceprensa, 1-10-2010). También se están incorporando a la ropa materiales digitales y sensores que captan información, permiten interactuar e incluso realizan una vigilancia fisiológica o médica remota. Sí, como el traje de Iron Man. El superhéroe piensa que le han envenenado, pero su traje le indica: “Tiene un ataque de ansiedad. Señor, coja aire. Capacidad de vuelo restaurada”.

En la vida real los hemos visto en su versión extravagante sobre las cantantes Lagy Gaga o Fergie. Pero también llegan al mercado de consumo. En los lanzamientos de este año, abundan por ejemplo los modelos de prendas para bebés que miden la temperatura, estado del sueño, respiración, posición del cuerpo, y para deportistas, que ayudan a la circulación de la sangre, la recuperación muscular, que informan de las calorías quemadas y la intensidad de los movimientos(2) por un precio que oscila entre los 140 y los 500 euros. La ropa que viene se presenta como una segunda piel inteligente. ¿Pero no será también peligrosamente transhumana?

La tecnología incorporada a algunas prendas facilita el desarrollo de la actividad a grupos más expuestos como los deportistas o los soldados

Revisar el concepto de ropa a través de la ingeniería

Integrar lo tecnológico en los procesos de diseño, distribución y venta de la industria de la moda se plantea como una salida en un sector ávido de iniciativas que superen la desaparición de empresas y que recuperen las ventas. Después de todo, la moda ha sido siempre “una tecnología cortando un trozo de tela y adaptándola a un sistema tan dinámico y expresivo como es el cuerpo”, explica Danielle Wilde, investigadora del Center for Smart Materials & Performance Textiles en el Instituto Tecnológico de la Universidad de Melbourne RMIT University (Australia). No hay más que recordar el goretex o la lycra, fibras sintéticas conseguidas gracias a la tecnología.

El documental El futuro de la ropa se pregunta si es posible revisar totalmente el concepto de ropa, haciendo realidad la ciencia y desterrando la ficción. La respuesta la dan representantes de diversas empresas que están realizando prendas interactivas que hablan de evolución. Se denomina “ingeniería de diseño disfrazada de moda”. La directora de Studio XO ha diseñado los trajes de Lady Gaga –soltaba burbujas- o Fergie –con 75 paneles de tecnología OLED en colaboración con la empresa Philips-.

“Ya podemos estar conectados a través de la ropa”, nos asegura también Linda Franco, cofundadora y CEO de Machina (El País, 17-08-2015). Entre otras prendas, la diseñadora ha creado una chaqueta conectada a una aplicación móvil que permite a través de diversos sensores crear música, tener una mayor apreciación sobre el propio cuerpo, navegar con Google Maps, controlar un dron o sentir un disparo al jugar a un videojuego. La filosofía de su empresa es “trasladar la tecnología a la moda manteniendo la preponderancia del diseño y la utilidad”.

 

Imágenes del documental El futuro de la ropa donde Matt Hymers, de Adidas,
explica el funcionamiento de la camiseta interior TECHFIT Elite con sensores de frecuencia cardiaca

Tecnología pret-à-porter

Quizás la línea de investigación con tinte transhumanista que más se ha dado a conocer por el momento es la wearable technology: dispositivos electrónicos incorporados en ropa y accesorios (ABC, 7-01-2014). El pasado mes de abril se celebró la Edición de Moda del Congreso Wearable Technologies en Milán, donde ingenieros, fabricantes y empresas se reunieron para dialogar sobre posibles soluciones y mostrar casos de éxito en torno a la industria de la moda y el estilo. 

 

Vestido de encaje con sensores que reacciona a la lectura de poemas (una obra de Hertenberger y Grant). 

La organización que celebra este Congreso cree que la tecnología que se lleva puesta ha tardado en llegar al mundo del diseño de moda por el volumen de los aparatos. De hecho, la tecnología ha empezado a incorporarse en pequeños dispositivos como muñequeras, anillos que emiten una señal de auxilio para estar siempre protegidos, un colgante con sensor que detecta los mails recibidos en el móvil o unos pendientes que monitorizan el ritmo cardiaco o lencería capaz de detectar si hay una anomalía en la mama. Pero ya se desarrolla ropa capaz de cargar la batería del móvil (gracias a tejidos con células solares), que refleja emociones (acortándose, alargándose, doblándose), que cambia de color en función de la temperatura de la piel, que produce un movimiento del vestido al ritmo del corazón, que varía su forma y tamaño a medida que le da la luz, o que masajea el cuello y rodea la cintura cuando se activa el poema bordado en ella.

Compañías como Levi Strauss & Co también han desarrollado ropa que interactúa con los dispositivos móviles. Las prendas con superficies táctiles miden el peso que ganamos, entienden los gestos y hacen llamadas. Las pulseras miden en un scanner biométrico el oxígeno, los niveles de presión de la sangre, el CO2 o la hidratación y presión de la sangre a través de señales visuales. Para el futuro, incluso se prevé que microchips internos y tatuajes digitales sustituyan las muñequeras inteligentes (1). ¿Se pondrían alguno de estos dispositivos?

 

Vestido robótico que se acorta o alarga, del ingeniero y diseñador Chalayan.

Se están incorporando a la ropa materiales digitales y sensores que captan información, permiten interactuar e incluso realizan una vigilancia fisiológica o médica remota

Iniciativas de fashion-tech en España

En España también hay signos de innovación en el campo de la moda, un sector que facturó en 2014 más de 16.500 millones de euros: un 3,9% más que el año anterior. Los nuevos desafíos ponen el acento en la revolución de la materia prima para llenar de belleza el concepto de residuo. Empresas punteras en esta línea han sido Ecoalf, que recicla hasta 11 tejidos en su Centro Tecnológico del Calzado. Otros ejemplos se encuentran en la firma Cute Circuit fundada en 2004, que ha introducido vestidos con luces LED, un vestido que publica tweets o prendas conectadas a internet que cambian su diseño en función de las actualizaciones de Facebook (2).

Asimismo ha sido noticia la empresa valenciana que distribuyó el primer bañador que deja pasar el sol propulsado por la empresa británica Kinini y fabricado con un tejido denominado Transol. “Está compuesto de millones de micro perforaciones en forma de diamante que permiten el paso del 80 por ciento de los rayos ultravioletas, obteniendo así un bronceado integral, una manera natural de lucir un moreno sin marcas, el secado rápido de la prenda y la transpiración de la piel, muy beneficiosa para la higiene y salud de zonas delicadas” (3).

En el espacio de jóvenes creadores de la pasarela Cibeles Madrid Fashion Week, Samsung lleva dos ediciones otorgando el Innovation Project. Entre las iniciativas premiadas figuran tejidos tecnológicos que cambian de color al contacto de líquidos y repelen el agua o la pintura, o ropa preparada para ciudades inteligentes. La propuesta de Rubén Gómez es ropa con altavoces, manos libres y que se convierte en tienda de campaña si es necesario. Inspirado en la arquitectura de los años 70, el autor considera que la tecnología debe marcar el ritmo de las tendencias. Para Samsung, moda y tecnología van a tener cada vez más relación, pues la moda tiene posibilidades de comunicación en las ciudades inteligentes.

Por último, el Instituto Tecnológico español del Centro Fuenllana presentó en el Global Fashion Conference 2014 a través deMari Luz Jiménez, profesora del Ciclo Superior de Patronaje y Moda, una ponencia sobre el grafeno: un innovador material que también en el sector textil ayudará a desarrollar productos más sostenibles, duraderos y ecológicos.

 

 Imagen de la página web CuteCircuit.com donde se ve la colección de ropa compuesta por luces LED que transmiten la información de dispositivos móviles. Fue presentada en Nueva York en 2014.

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Notas

(1) De Duus, R. & Cooray, M. How we discovered the dark side of wearable fitness trackers 19 de junio de 2015 http://theconversation.com/how-we-discovered-the-dark-side-of-wearable-fitness-trackers-43363

(2) http://www.elpais.com.uy/informacion/moda-y-tecnologia-los-dispositivos-se-cuelan-en-la-ropa.html y https://www.youtube.com/user/cutecircuit

(3) http://www.europapress.es/sociedad/consumo-00648/noticia-empresa-valenciana-distribuye-espana-primer-banador-deja-pasar-sol-20100603112212.html