Prensa en España: un vigilante en libertad condicional

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Un artículo del corresponsal del New York Times en Madrid se hace eco de una preocupación creciente entre los periodistas españoles: la pérdida de independencia editorial de los grandes medios, abrumados por sus grandes deudas y las presiones políticas.

“Muchos en el sector dicen que la extraordinaria combinación de presiones financieras y del gobierno han embotado su capacidad para informar de conflictos de intereses entre las grandes empresas y los políticos en una época en que se han multiplicado los escándalos políticos y financieros”.

Los periódicos dependen de sus acreedores y de un gobierno que ayuda a convencerlos de que no asfixien a los diarios. Mucha de esta deuda de los grandes grupos responde a inversiones hechas durante los años del boom. Ahora han perdido independencia editorial, sobre todo cuando se trata de hablar de las grandes compañías.

El corresponsal destaca que en los dos últimos años han sido sustituidos los directores de tres de los más importantes diarios, que tenían grandes pérdidas pero que también habían publicado artículos molestos para el establishment político.

Pedro J. Ramírez, exdirector de El Mundo, dice que los periódicos sufren restricciones editoriales impuestas por su propios directivos: “Los periódicos no están dirigidos por sus directores, sino por ejecutivos preocupados por el estado de las cuentas y que tratan de mantener buenas relaciones con el poder”.

Otros periodistas citados reconocen que tienen menos margen de maniobra y que la crisis ha obligado a los periódicos a evitar contenidos que pudieran ser molestos para los anunciantes o los bancos acreedores.

El artículo menciona que en El País el comité de redacción ha manifestado su inquietud por artículos que han sido retirados de la web después de su publicación, y que se referían a Qatar y a Telefónica. PRISA, la compañía propietaria del diario, estaba negociando una inversión por parte de una compañía de Qatar. Telefónica es accionista de PRISA y el año pasado le compró su negocio de televisión, ayudándole a aligerar su deuda.

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