Nuevas protestas contra la reforma ortográfica del alemán

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Duración lectura: 2m. 33s.

Hace un año, la reforma ortográfica del alemán entró en su fase final al asumirla los medios de comunicación. Pero ahora se ha vuelto a abrir el debate en torno a las nuevas reglas, aprobadas en 1996 por los ministros de Cultura de Alemania, Austria y Suiza (ver servicio 123/99). El motivo es que el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) ha vuelto a la antigua ortografía.

En un editorial publicado el pasado 1 de agosto, Günther Nonnenmacher, uno de los editores, asegura que el FAZ no pretende que las reglas ortográficas antiguas permanezcan para la eternidad, pero duda de que la nueva ortografía sea útil. “La lengua evoluciona constantemente, pero para ello necesita también de una base fiable”. Para el FAZ, la introducción de las nuevas reglas ha roto la unidad del idioma. “Han surgido un buen número de variantes que llevan a malentendidos y a errores”.

Por otra parte, el Deutsche Hochschulverband (DHV), asociación formada por 17.500 profesores universitarios, anunció que a partir del 1 de octubre volverá a utilizar la antigua ortografía en sus documentos, incluida la revista Forschung & Lehre. El DHV apeló a la Conferencia de Ministros de Cultura para que “realicen algunas correcciones sobre la reforma”. El presidente de la Asociación Alemana de Funcionarios (DBB), Erhard Geyer, también exigió que se retorne a las antiguas reglas.

La nueva ortografía entró en vigor el 1 de agosto de 1998, fecha en que los colegios empezaron a enseñarla y la adoptaron los diccionarios y gramáticas. Las agencias de noticias decidieron comenzar a usarlas un año después, lo que movió a los medios escritos a adoptarlas también, ya que sería muy trabajoso reelaborar los despachos informativos.

Por ahora, el FAZ es el único medio que ha vuelto a la vieja ortografía y el resto no parece dispuesto a hacerlo. Wilm Herlyn, redactor jefe de la DPA, la principal agencia de noticias de habla alemana, dijo recientemente en una entrevista que su empresa desechará las nuevas reglas cuando sus clientes y las demás agencias lo decidan.

Los ministros de Cultura de los Länder consideran que sería perjudicial para los escolares volver a la antigua ortografía cuando ya se les ha enseñado la nueva. Entre tanto, Karin Eichhoff-Cyrus, gerente de la Sociedad de la Lengua Alemana, que participó activamente en la elaboración de las nuevas normas, considera que el tema de la ortografía está siendo sobreestimado, ya que solo representa una parte de la lengua. “La clase de alemán puede ahora concentrarse en otros temas, ya que para la ortografía no se necesitan tantas horas de ejercicios”, dijo, pues de las 212 reglas ortográficas del alemán, la reforma se quedó solo con 112.

Según una encuesta del instituto demoscópico Forsa, el 68% de los alemanes están en contra de las nuevas reglas, mientras que solo el 22% de los consultados dijeron utilizarlas. Otras encuestas apuntan también a un grado de aceptación similar en Austria.

Vicente Poveda

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