Lujo y cultura en Medio Oriente

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Duración lectura: 1m. 25s.

Desde hace años países como Abu Dabi, Qatar, China o Kazajstán están invirtiendo cifras astronómicas para construir lujosos museos que consigan trasladar el tradicional eje cultural occidental hacia sus países. Un reportaje publicado en El País cuenta estas aspiraciones. No hay que olvidar que desde 2010 China ha desbancado a EE.UU. en el primer puesto del mercado mundial de Artes y Antigüedades. Mientras que el sector cultural en Europa está sufriendo los varapalos de la crítica situación económica, en estos países, con gran superávit comercial, no entienden de crisis.

Los países del Golfo Pérsico, pertrechados con los petrodólares, han tomado la delantera en la carrera por construir grandes infraestructuras artísticas de renombre internacional. En Abu Dabi llegaron a un acuerdo con el Museo del Louvre en París para construir una franquicia allí. Se prevé que se inaugure en 2015 y que el coste del museo (entre el permiso de uso de la marca del Louvre y su construcción) llegue a los mil millones de euros. Además en 2016 pretenden estrenar un Museo Nacional construido por Norman Foster y en 2017 el Museo Guggenheim más grande del mundo. A estos proyectos hay que añadir los que ya se han estrenado, como son el Museo de Arte Islámico de Doha en 2008 o el Museo de Arte Moderno Árabe en 2010. Por otro lado Qatar se ha convertido en el mayor comprador mundial de arte contemporáneo según The Art Newspaper.

Otro ejemplo es Kazajstán. Su presidente, Nursultan Nazarbáyeb, acaba de construir en la capital, Astaná, una ópera que ha costado unos 500 millones de euros.