Selección de literatura (Navidad 2012)

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 19m. 2s.

Ofrecemos una selección de novelas reseñadas a lo largo de 2012, con remisión a la crítica publicada en su momento.

::Radiografías de sentimientos::

Austin Wright, Tres noches.Tras un matrimonio naufragado, Edward y Susan llevan veinte años sin verse. Pero de pronto Susan recibe el manuscrito de una novela escrita por Edward, La novela de Wright, cuenta el desasosegante contenido del libro de Edward y el proceso de lectura fascinada de Susan, que la llevará a replantearse su vida y su futuro. Original reflexión sobre los actos de escritura y lectura, sobre qué ponemos en juego en cada uno de ellos y sobre cómo nos transforman. Una historia brillante y absorbente. (Salamandra. 380 págs. 20 €.).

Vanessa Diffenbaugh, El lenguaje de las flores. Cuando Victoria Jones, que se ha pasado su infancia saltando de un hogar de acogida a otro, cumple 18 años, abandona el albergue donde vivía en California. Al tiempo que cuenta lo que le sucede —su trabajo en una floristería y la evolución de sus relaciones con un chico del mercado—, muestra sus grandes conocimientos del mundo de las flores. La novela atrae porque la personalidad de Victoria, una chica de trato difícil que ha sufrido mucho, se dibuja bien, y porque las informaciones sobre la pasión de la época victoriana por las flores resultan muy amenas. (Salamandra. 345 págs. 18 €.).

María Dueñas, Misión Olvido. Blanca Perea, una profesora de universidad, casada y con dos hijos, es abandonada por su marido. Para enfrentarse a su nuevo futuro personal y familiar, se traslada a la Universidad de Santa Cecilia, en California. Los sucesos que allí vive, relacionados en parte con las investigaciones de un antiguo profesor español, exiliado y ya fallecido, le sirven a Blanca para aceptar lo que le ha pasado y buscar una nueva solución afectiva y sentimental a su vida. La novela combina una ambientación exótica, dosis de melodrama y el análisis de los sentimientos de la protagonista. (Temas de Hoy. 512 págs. 21,90 €.).

Stella Gibbons, Westwood. Gibbon (1902-1989) es conocida en España por el éxito de La hija de Robert Poste, una novela en clave cómica sobre la vida en el campo inglés. Westwood transcurre en el Londres bombardeado de la II Guerra Mundial y cuenta la historia de Margaret Steggles. Su monótona vida cambia cuando conoce a dos familias de artistas que viven en la mansión de Westwood. Al entablar relación con ellas, Margaret entra en contacto de golpe con el mundo bohemio y artístico, mundo que colma sus aspiraciones y sus deseos de belleza. Gibbons sabe penetrar a fondo en un alma delicada, ingenua e incomprendida por su familia, aunque esto la lleve a explorar caminos desconocidos y a equivocarse más de una vez. (Impedimenta. 460 págs. 27,95 €.).

Christopher Morley, La librería ambulante. Helen McGill es una mujer que ronda los 40 años, soltera, que ha llevado una vida monótona, primero como institutriz y los últimos 15 años, con su hermano Andrew, sacando adelante una pequeña granja familiar. Pero las cosas cambian de golpe cuando aparece Roger Mifflin, un librero ambulante que quiere vender su carromato. En un arrebato, Helen compra la librería, pues atisba que detrás de esa decisión se encuentra quizás la última oportunidad para abandonar la vida que lleva. Helen deja la granja y recorre algunos pueblos con Roger, quien le explica cómo hay que vender libros y hablar de ellos. Andrew, el hermano, no acepta la huida de su hermana y hará todo lo posible para que vuelva. (Periférica. 184 págs. 16,75 €.).

Álvaro de la Rica, La tercera persona. Novela corta formada por dos historias de amor, cuyo fondo común es una “tercera persona” con la que se relacionan los protagonistas. Los dos relatos están llenos de humanidad y profundizan en el mundo de las emociones y los sentimientos, además de analizar la realidad y la racionalidad del amor. (Alfabia. 99 págs. 13 €.).

::Detectives sagaces::

Lorenzo Silva, La marca del meridiano. La primera entrega de la serie de novelas policiacas protagonizadas por esta ya famosa pareja de la Guardia Civil, el sargento Bevilacqua y la cabo Chamorro, apareció en 1998. Con la quinta ha obtenido el Premio Planeta. Estos guardias civiles tienen que descubrir al asesino de un guardia civil retirado. Como telón de fondo, el turbio mundo de la delincuencia organizada, la explotación sexual de menores, el tráfico de drogas… Silva utiliza estos ingredientes en su punto justo, sabiendo que la novela negra es “el género más adecuado para reflejar los problemas morales y éticos que sufren las sociedades, especialmente en época de crisis”. (Planeta. 400 págs. 21 €.).

Edmund Crispin, El canto del cisne. Publicada en 1947, sólo un año después de que Crispin se estrenase como autor de novelas policiacas con La juguetería errante, esta nueva aventura repite protagonista, el detective Gervase Fen, profesor en el ficticio St. Christopher’s College. La acción se ambienta en Oxford, en los interiores de una compañía de ópera que va a representar Los maestros cantores de Núremberg.. Una noche, el tenor Edwin Shorthouse aparece muerto en su camerino, y aunque todos los indicios apuntan a un suicidio, pronto se descubre que ha sido un asesinato. Las pesquisas que realiza Gervase Fen resultan inteligentes y divertidas. (Impedimenta. 278 págs. 19,95 €.).

Alexander McCall Smith, Un marido bueno, un buen marido. Quinta novela protagonizada por Precious Ramotswe, un personaje creado por el autor, un escocés que nació y pasó su infancia en Zimbaue, antigua Rodesia. Igual que las novelas anteriores, también en ésta sus protagonistas hacen frente a varios casos policiacos. La narración es ágil y divertida, con mucha información sobre las costumbres y formas de vida locales. El narrador sabe ironizar amablemente y con talento al ir contrastando las formas de vida occidentales con los modos de comprender las cosas de sus personajes. (Suma de Letras. 313 págs. 16 €.).

::Crítica social::

Edoardo Nesi, La historia de mi gente. No se trata propiamente de una novela, sino de un libro memorialístico que mezcla los recuerdos literarios, familiares y personales con la reflexión social y política sobre la crisis actual. Todo ello con un hilo conductor: explicar el desmoronamiento de la vida empresarial en Prato, ciudad italiana que ha sufrido las consecuencias de la globalización. Nesi describe desde dentro el progresivo hundimiento no solo de estas empresas textiles sino de todo un estilo de vida. El gran acierto de este relato es cómo el autor se identifica con el triste destino de sus paisanos. (Salamandra. 160 págs. 9,50 €.).

Juan Manuel de Prada, Me hallará la muerte. Bien ambientada en la inmediata posguerra española, con un largo intermedio en el frente de Rusia, la novela cuenta la vida de un hombre que para salir adelante acepta los beneficios de la mentira y el fraude. La suplantación de la personalidad de otro obliga a una serie de piruetas que hacen mella en la trama.Sobre todo la primera parte, la que describe la vida del hampa madrileña, está plagada de efectos barrocos que engordan de manera asfixiante el desarrollo normal del discurso. (Destino. 592 págs. 22,50 €.).

Niccolò Ammaniti, No tengo miedo. Vuelve a reeditarse la mejor novela de este famoso escritor italiano, autor de obras de desigual calidad. Se trata de una historia de niños para adultos ambientada en Italia a finales de la década de los setenta. En Acqua Traverse,un pueblo imaginario del sur de Italia, el niño Michele Amitrano, de manera casual, descubre un insólito personaje que provoca que se vea envuelto en una serie de peligrosas aventuras que le llevan a descubrir la maldad de los adultos. (Anagrama. 232 págs. 17,90 €.).

D. E. Stevenson, El libro de la señorita Buncle. Años 30 del pasado siglo. Silverstream es un pueblecito inglés chismoso y apacible, que vive muy pendiente de sus propios asuntos. De repente un suceso va a remover para siempre la placidez de sus gentes: la señorita Buncle (“una cuarentona flacucha y sin estilo”) escribe una novela inspirada en sus vecinos, donde todos pueden reconocerse sin dificultad. El libro actúa a modo de espejo y todos pueden saber cómo les ven los demás. Esto inspirará conductas audaces, resolverá situaciones románticas, o reconducirá vidas familiares anodinas. Dorothy Emile Stevenson (1892-1973) publicó con éxito esta novela en 1934. (Alba. 378 págs. 22 €.).

::Viajes que marcan::

Richard C. Morais, Un viaje de diez metros. El autor publicó esta novela, la primera que escribe, en 2008 y desde entonces se ha traducido a más de veinte idiomas. En ella cuenta la historia de un indio musulmán de Mumbai, Hassan Haiji, desde la infancia en el restaurante familiar a la madurez. Cuando la familia abandona la India, recala en Londres y después en Lumière, un pueblo alpino donde hacen la competencia a un antiguo y prestigioso restaurante llevado por la terrible señora Mallory. Es en Lumière donde el libro alcanza sus mayores cotas de calidad y de diversión. (Seix Barral. 281 págs. 18 €.).

Yann Martel, La vida de Pi. Esta obra, premio Booker en 2002, vuelve a la actualidad al haber sido llevada al cine por el director Ang Lee. Pi Patel es un adolescente que vive en la India. La familia, dueña de un zoo, practica el hinduismo, mientras que Pi se considera hindú, cristiano y musulmán. Su práctica religiosa es un ejemplo de sincretismo un tanto simplista, aunque esté contada con simpatía. La familia decide emigrar y llevan consigo a algunos de sus animales más exóticos, que perecerán casi todos cuando el barco naufraga. Solo sobreviven Pi y un tigre de Bengala en un barco de salvamento. La novela es una aventura náutica que mantiene al lector en tensión constante y que hace que nos preguntemos hasta dónde llega nuestra fe en el poder de las historias, de la ciencia, de la naturaleza, y de Dios. (Booket. 416 págs. 8,95 €.).

Anchee Min, La perla de China. Con 14 años, Min (1957) fue obligada a criticar por escrito a la premio Nobel de Literatura, Pearl S. Buck, cuando pretendía acompañar al presidente Nixon en su visita a China. Años más tarde, Min emigra a Estados Unidos y lee la novela La buena tierra, una de las obras más conocidas de Buck. Después de su lectura, se da cuenta del error que cometió y concibe La perla de China como un modo de saldar una deuda contraída con Pearl S. Buck (1892-1973), escritora que apreciaba las costumbres chinas y se consideraba una más entre la gente del pueblo. (Grijalbo. 345 págs. 19 €.).

Beryl Markham, Al oeste con la noche. La autora vivió desde los cuatro años en una granja cerca del valle del Rift en Kenia, donde permaneció hasta 1936, año en el que finalizan estos recuerdos. El libro contiene las evocaciones de África por parte de una mujer identificada plenamente con la vida en aquellas tierras. Beryl comparte amistades, juegos y vivencias con los nandi, kavirondo, masai y kikuyus. Pronto se dedica a entrenar caballos, actividad en la que alcanzó un gran prestigio. Su otra gran pasión fue la aviación. (Libros del Asteroide. 314 págs. 21,95 €.).

::La guerra y sus consecuencias::

Yoram Kaniuk, 1948. Kaniuk describe la guerra declarada en 1948 a consecuencia de la aprobación de la ONU de la partición de Palestina. Kaniuk formó parte del Palmaj, una fuerza paramilitar israelí fundada durante el mandato británico. La novela adopta la forma de las memorias de un joven que luchó en esa contienda y que escribe sobre ella sesenta años más tarde. Los temas que aparecen están muy relacionados con la guerra: las injusticias y la crueldad de los combatientes, la cobardía tanto de árabes como de los mandos judíos; pero también se habla de la heroicidad de muchos jefes, del incomprensible fanatismo de los judios ultraortodoxos, del durísimo asedio de Jerusalén… (Libros del Asteroide. 225 págs. 18,95 €.).

Humphrey Slater, Tres entre montañas. Prisión de Naronne, Francia. 1944. Entre un grupo de presos se encuentran tres espías -un inglés, un alsaciano y un español- con importantes misiones que cumplir recibidas de sus respectivos gobiernos. Aprovechando un traslado, consiguen fugarse. Durante la huida, comienza la lucha por el liderazgo, aunque las cosas no son tan sencillas como puede parecer a primera vista: ¿son espías o un grupo de asesinos fugados?, ¿les persigue la Resistencia o se trata de la policía? Entretenida novela que ofrece un vívido mosaico de las ideologías en liza en la Europa de la II Guerra Mundial. (Galaxia Gutenberg. 278 págs. 20 €.).

Stefan Heym, Rehenes. La novela se desarrolla en 1941, en la invadida Praga, y su inicio transcurre en el Café Mánes, en el momento en que se encuentran tres oficiales alemanes. Poco después, uno de ellos aparece muerto. Aunque todo tiene pinta de ser un suicidio, el oficial alemán encargado del caso quiere evitar que se deshonre a la Wehrmacht. Se declara que Glasenapp ha sido asesinado y toman como rehenes a los personajes que estaban con él en el Café, bajo la amenaza de que serán ejecutados si no aparece el asesino. La novela fue una de las primeras obras sobre la barbarie nazi. (Funambulista. 443 págs. 21 €.).

Andrés Trapiello, Ayer no más. José Pestaña es un catedrático de Universidad que ha pedido el traslado a su ciudad natal, León. Allí se reencuentra con su padre, con el que mantiene una distante relación a la que poco han contribuido los libros de Pepe, especialista en la Guerra Civil. Su padre militó en la Falange y participó en el bando nacional. El cañamazo de la novela es el fortuito encuentro de su padre con el hijo de una de las víctimas de la represión falangista en León. A partir de aquí, Pepe quiere conocer toda la verdad de un suceso que su padre nunca ha relatado. La investigación le sirve para comprobar cómo resulta casi imposible cambiar el enfoque de aquellos acontecimientos, que todavía hoy se siguen utilizando para fomentar la división. Con sus luces y sombras, Trapiello ha intentado salirse de los maniqueísmos. (Destino. 312 págs. 20 €.).

Lajos Zilahy, El ángel del odio. Esta novela es un homenaje a la Hungría natal del autor, víctima tanto del nazismo como del comunismo. A través de la vida del protagonista, Mihály Ursi, astrónomo, idealista, emparentado, al casarse, con una de las familias de mayor rango del país, se narra la historia magiar desde 1939 a 1950, con abundantes referencias a los decenios anteriores y a otros momentos del pasado. Los hechos están muy bien contados, en un ambiente de tensión, de guerra, de lucha en la clandestinidad, de grandes cambios en la vida social y cultural. (Funambulista. 534 págs. 23,50 €.).

José Javier Esparza, El Caballero del Jabalí Blanco. Como se lee en el prólogo, “esta historia reconstruye aquellos primeros años de la Reconquista, cuando los reinos cristianos de España se parecían más a primitivas aglomeraciones que a entidades políticas desarrolladas”. Para dar fuerza a su narración, el autor da vida a un simple nombre que aparece en un documento del año 824, Zonio, un excelente personaje. El autor recrea muy bien la vida de los primeros colonos recluidos en el reino de Asturias y los enfrentamientos contra los bereberes. Los hechos están contados con buena pluma y un excelente conocimiento de la historia. (La Esfera. 476 págs. 21,90 €.).

::En clave de humor::

Kenneth Cook, El lagarto astronauta. Segunda colección de “relatos humorísticos de la Australia profunda”, tras el éxito de El koala asesino. El protagonista vuelve a ser el propio autor, que se ve envuelto en aventuras, o desventuras, que le ponen en serio peligro. Cook tiene que enfrentarse a las extravagancias de una serie de personajes de la Australia más profunda, entre los que se encuentran no pocos espabilados aborígenes, o a sucesos que tienen que ver con animales de la fauna australiana, que no aparecen precisamente idealizados en estas narraciones. (Sajalín. 190 págs. 17,50 €.).

Roy Lewis, Por qué me comí a mi padre. Inteligente y humorística obra basada en la vida de los hombres de las cavernas. El narrador es el antropoide Ernest, uno de los primeros pobladores conscientes de su propia individualidad. Ernest relata la vida de su singular familia, y en especial de su padre, el progresista Edward, quien con su actitud renovadora, se enfrentó a los hábitos de los hombres monos. Los primeros experimentos los aplican en su propia familia. Luego vienen los irónicos momentos importantes, como el trabajoso descubrimiento del fuego, de la lanza, la cocina casera, el arte figurativo, el matrimonio moderno, el amor, el ocio… Lo mejor es el tono discursivo y filosófico y los deliberados anacronismos. (Contraseña. 192 págs. 16 €.).

Chris Bachelder, A propósito de Abbott. El protagonista, Abbott, es un profesor universitario que pasa los meses de vacaciones cuidando a su mujer, a punto de dar a luz, a su hija pequeña de dos años y a un timorato perro labrador. El argumento del libro consiste en analizar, pormenorizadamente, cómo se desenvuelve Abbott en la esfera doméstica, pues su mujer apenas puede ya ocuparse de nada. Lo más original es la forma en que está planteado el libro. Escrito en tercera persona, con un estilo aséptico y distante, se ofrece, en clave literaria, un informe de la actividad que el protagonista despliega durante estos meses, siempre desde la irónica perspectiva de que Abbott, un intelectual, se está dedicando a algo para lo que no está preparado. (Libros del Asteroide. 282 págs. 18,95 €.).

Ota Pavel, Cómo llegué a conocer a los peces. Pavel (1930-1973) es un conocido periodista deportivo y escritor checo. Murió joven, pero dejó unos cuantos libros muy biográficos inspirados en su pasión por el deporte, de manera especial por la pesca, el hilo conductor de los relatos que forman parte del que fue su último libro. Todos tienen una base biográfica y en ellos, desde diferentes perspectivas y tiempos, aborda su entusiasta dedicación a la pesca y su amor por la naturaleza. (Sajalín. 208 págs. 16,50 €.)

::El aroma de los clásicos::

Antonio Fogazzaro, Pequeño mundo antiguo. Considerada una de las mejores novelas italianas del XIX, está muy bien construida. Publicada en 1895, transcurre entre 1850 y 1859, poco antes de la segunda guerra de la independencia. Es una novela de tesis, aunque nunca expuesta de forma directa. La tesis, sobre el trasfondo de la lucha por la independencia de Italia, es el distinto modo de vivir el catolicismo por parte de los protagonistas, los novios y después marido y mujer, Franco y Luisa. (Cátedra. 638 págs. 20 €.).

Theodor Fontane, Jenny Treibel. Fontane (1819-1898) es probablemente el mejor novelista del realismo decimonónico en lengua alemana. Jenny Treibel es la mujer de un consejero berlinés. La acción transcurre en Berlín durante unas pocas jornadas, en las que asistimos a diversas fiestas burguesas, a las peculiares reuniones del profesor Schmidt –amigo de infancia de Jenny– con algunos colegas, a la fallida participación del marido de Jenny en la política local; y a la declaración de amor de Leopold a Corinna. Lo más importante es plasmar el ambiente berlinés y las costumbres de la época, así como la psicología de los protagonistas. (Erasmus. 198 págs. 19 €.).

Elizabeth Gaskell, Mary Barton. Gaskell (1810-1865) eligió como escenario de su primera novela los paisajes de su infancia, a las afueras de Manchester, ciudad industrial por excelencia. El contexto histórico en el que se desarrolla es el de la Revolución Industrial, con la implantación de nuevos métodos de trabajo y de una maquinaria innovadora. Mary Barton se divide en dos partes. En la primera, muestra las desgracias provocadas por las míseras condiciones de vida de los habitantes de Manchester en las décadas de 1830 y 1840. En la segunda, avanza con el relato de un asesinato, que sirve, a su vez, para presentar una sutil historia de amor (Alba. 480 págs. 30 €.).

O.Henry, Historias de Nueva York. Reúne esta edición conmemorativa del primer centenario de la muerte del autor diecisiete historias para conocer a los tipos más atípicos y paradójicamente corrientes de Nueva York. Sus relatos son veraces, cercanos, apuntes a pie de calle que beben de la cotidianeidad de su tiempo, y que, si se salvan de las garras del reportaje, es por el giro que imprime a sus finales, a veces un poco forzados pero casi siempre sensatos, lógicos. (Nórdica. 184 págs. 16,50 €.).

David Malouf, Rescate. Utiliza Malouf libremente una historia que se cuenta de pasada en La Ilíada, pero de gran alcance dramático. En un momento de la Guerra de Troya, Patroclo cae muerto a manos de Héctor, uno de los héroes troyanos. Esta muerte provoca que Aquiles derrote a Héctor y arrastre su cadáver durante once días alrededor de las murallas de Troya. El episodio es muy conocido, pero Malouf centra la atención en algo que aparece de pasada: la reacción del rey Príamo, el padre de Héctor, y su solicitud a Aquiles para que le devuelva el cadáver de su hijo. (Libros del Asteroide. 192 págs. 16,95 €.).

Lord Dunsany, La hija del rey del país de los elfos. Al escritor irlandés Lord Dunsany (1878–1957) se le debe este relato de aventuras fantásticas que puede ser considerado como uno de los pocos antecedentes valiosos de Tolkien. El parlamento del país de Erl desea que, en su mundo, haya algo de magia. Con ese fin, el heredero Álveric atraviesa la frontera que separa Erl del país de los elfos y allí conoce a Lirazel, la hija del rey. Ambos se enamoran y regresan a Erl. Pero las cosas se complicarán más adelante, cuando Lirazel sienta la llamada de su tierra. El autor mezcla bien la fantasía épica o caballeresca con la fantasía propia de los cuentos de hadas, con seres y elementos típicos, como encantamientos, hadas, gnomos, trolls, etc. (Alfabia. 365 págs. 22 €.).