Las “noticias crudas” rebajan la calidad del periodismo

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Duración lectura: 3m. 12s.

El periodismo norteamericano pierde calidad, pero no capacidad de autocrítica. Esta conclusión puede extraerse del reciente escándalo desatado en torno a Jack Kelley, corresponsal de USA Today que “se inventó” al menos siete artículos principales publicados por su diario y copió material en otros muchos.

Ante este y otros casos recientes, el Proyecto para la Excelencia en el Periodismo y la Junta de Periodistas Comprometidos (www.journalism.org) han elaborado, en colaboración con la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia, un informe sobre los medios de comunicación norteamericanos (The State of the News Media 2004). La baja de calidad, dice, podría estar vinculada a la pérdida de empleos en la prensa escrita: 2.200 desde 1990. El informe destaca ocho tendencias principales:

1) Los mercados de noticias se están estancando; sólo aumentan las audiencias de los medios a través de Internet, los dirigidos a minorías étnicas o los “alternativos”.

2) Los medios centran sus inversiones no en la recogida de información, sino en la difusión y presentación de las noticias.

3) Las noticias están cada vez menos elaboradas: el producto final se parece mucho a las “noticias crudas”, y así, la información que distribuyen los medios que usan el cable e Internet es caótica, carece de orden y no sintetiza.

4) Las empresas distribuidoras de noticias intentan dirigirse a una audiencia masiva ofreciendo la máxima variedad de productos, y para ello mezclan materiales de calidades muy distintas sin seguir reglas. Esto refuerza en la opinión pública la sensación de que falta profesionalidad en los medios de comunicación y de que sólo les interesa ganar dinero.

5) A falta de nuevas audiencias, muchos medios tradicionales optan por reducir gastos recortando personal de las redacciones y aumentando la carga de trabajo sobre los periodistas. Se trata de una solución a corto plazo que no parece viable.

6) Frente a lo que pareció inicialmente, el periodismo a través de Internet no sustituye a los medios tradicionales, sino que se da una convergencia entre uno y otros. Medios que antes se movían en campos distintos (por ejemplo, CBS y The Washington Post) compiten ahora por la audiencia en Internet. Cada vez es menos válida la idea de que “el medio es el mensaje”. Los medios pueden llegar ahora a más audiencias y el ciudadano implicarse más en el proceso de “contar noticias”.

7) El principal problema no es tecnológico, sino económico: si la transmisión de noticias por Internet no se convierte en un negocio rentable, no impulsará la fundación de empresas (como en su tiempo hizo la televisión). En consecuencia todo el periodismo norteamericano perderá calidad, no porque Internet no sea un buen soporte para las noticias, sino porque sin beneficios no será atractivo para los empresarios.

8) Los que están interesados en manipular a la prensa y al público parecen estar ganando el pulso “contra” los periodistas. Es un efecto de la ley de la oferta y la demanda: los medios están ansiosos por “comprar” noticias a quienes las “fabrican”. Es también un efecto del estilo de trabajo “noticias las 24 horas”: no hay tiempo para consultar varias fuentes. El “periodismo de talonario”, que busca exclusivas a cualquier precio, conduce a inflar las historias (entrevistas con Michael Jackson y Jessica Lynch, soldados prisioneros en Irak, etc.).

Como se ve, varios de los problemas señalados en el informe están relacionados con Internet, medio para el que al parecer no se acaban de encontrar buenos procedimientos de trabajo periodístico. En algunos de los fraudes recientes, como el de Kelley en USA Today, ha habido plagios y empleo de fuentes dudosas, cosas que con Internet resultan muy fáciles mediante el método de “copiar y pegar”.