La Unión Europea impulsa el filtrado de contenidos en Internet

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Duración lectura: 3m. 9s.

El filtrado de Internet, para evitar el acceso a contenidos perjudiciales, ha recibido un fuerte impulso en la Internet Content Summit, celebrada en Múnich del 9 al 11 de septiembre pasado. La reunión fue organizada por la Fundación Bertelsmann y el proyecto Internet Content Rating for Europe (INCORE) (www.incore.org). Acudieron de nueve países entidades encargadas de calificar contenidos en otros medios de comunicación. La participación de la Unión Europea (UE) y el Ministerio del Interior alemán, así como de importantes entidades privadas (Fundación Bertelsmann, Microsoft, America On Line, IBM), permite esperar un gran esfuerzo internacional en la puesta en marcha de las conclusiones del congreso. La iniciativa se enmarca en el Plan de Acción para Promover el Uso Seguro de Internet (www2.echo.lu/iap), puesto en marcha por la UE.

Como se subrayó en Múnich, Internet es un medio de comunicación con dos características diferenciales. Primera, cualquiera puede publicar la información que desee sin autorización previa y a un coste ínfimo. Segunda, la información publicada es inmediatamente accesible en toda la red. En consecuencia, es necesario arbitrar un sistema para que los padres y educadores tengan capacidad de decisión sobre los contenidos accesibles a los jóvenes bajo su responsabilidad.

Durante este año se ha llevado a cabo una encuesta sobre los contenidos de Internet en Alemania, Estados Unidos y Australia. Con base en los resultados de la encuesta y en los debates, el congreso presentó sus recomendaciones para controlar los contenidos peligrosos en la red (en torno al 1% del total) a fin de proteger a la juventud, pero sin limitar la libertad de expresión. El medio propuesto es la autorregulación: que quienes publiquen en Internet califiquen voluntariamente sus propias páginas, para facilitar el filtrado, que puede ser ofrecido por los proveedores de conexión o estar incorporado en los navegadores. Los gobiernos, señala otra de las conclusiones de la reunión, deben respaldar y promover la autorregulación, pero sin imponerla ni sancionar los errores de calificación o filtrado, con objeto de que los usuarios sean los que exijan un comportamiento responsable a los proveedores de contenidos o de conexión.

El filtrado tiene sus enemigos. En Múnich, Nadine Strossen, presidenta de la American Civil Liberties Union, expuso la tradicional postura de su organización, que ve siempre cualquier límite como un ataque a la libertad de expresión. Para este y otros grupos similares, la autorregulación impone mayores costes a los que quieren transmitir sus ideas, reduce la diversidad cultural de Internet y permite un filtrado invisible en los proveedores de acceso.

Contra esos argumentos, John Carr, de la NCH Action for Children, defendió su derecho como padre a decidir si sus hijos pueden acceder o no a determinado tipo de contenidos, por delante del derecho a la libertad de expresión de quienes publican esa información.

El filtrado de Internet va a recibir un considerable refuerzo con una iniciativa reciente, la Internet Content Rating Association (ICRA) (www.icra.org). Esta entidad se ha constituido con el objeto de desarrollar y explotar un nuevo sistema de calificación de ámbito mundial que cumpla con las recomendaciones de la Internet Content Summit. Según Stephen Balkam, presidente de la ICRA, dará cabida a otras organizaciones de calificación y filtrado, que podrán crear listas blancas y negras y suministrar criterios de filtrado a sus usuarios.

En el marco del proyecto INCORE se está realizando una encuesta por Internet para que los ciudadanos de la UE expresen sus opiniones al respecto. La encuesta se encuentra disponible en castellano en la dirección www.incore.org/paper/papelesp.htm.

Aniceto Pérez y Madrid