Holanda: el oneroso legado de los “artistas funcionarios”

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Amsterdam. Holanda se deshace de 750 obras de arte, a cuyos autores subvencionó, poniéndolas a subasta en eBay, algunas con precio de salida de 1 euro. Las obras fueron entregadas al Estado en contraprestación de un sistema de protección que duró hasta 1987 y del que se beneficiaron 10.000 artistas. En virtud de la llamada ley BKR, recibían un sueldo y dinero para gastos de materiales, y a cambio entregaban sus obras al Estado, que se encargaría de utilizarlas en edificios oficiales o alquilarlas a particulares.

Ya en 1992 la noticia de que el Estado se deshacía de 250.000 obras de arte alertó a la opinión pública internacional. Aquella venta masiva puso de manifiesto que para el artista no es ventajoso convertirse en asalariado del Estado, que acaba intentando imponer a la sociedad lo que debe decorar sus espacios, difícilmente puede exigir en calidad ni preservar debidamente el trabajo de los productores.

Tanto las dependencias ministeriales como depósitos de algunos museos siguen, como hace quince años, abarrotados. La iniciativa de la subasta proviene de cinco museos que consideran que las obras almacenadas no responden a las líneas de sus colecciones y por ello las ponen en venta.

La asociación de artistas BBK ha puesto un pleito al ICN, organismo que administra el patrimonio cultural holandés, y ha escrito al ministro de Cultura Ronald Plasterk para expresar su descontento. Por un lado, considera ilegal la medida, ya que los artistas tienen derecho a reclamar las obras, y por otro, alega que supone competencia deselal, pues muchos de ellos venden sus obras por Internet. El ICN cree estar en su derecho principalmente porque al cesar en 1987 el sistema de subvención, dejaron de regir las cláusulas por las que el artista tenía derecho a recuperar sus obras.

Finalmente, las partes litigantes han llegado a un acuerdo. La asociación BBK ha logrado convencer al ICN de que las obras no se pueden poner en el mercado libre de arte sin permiso de los autores o de sus herederos. Si no dan permiso, las obras revertirán a ellos.

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