Desinformación en las “autopistas de la información”

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Duración lectura: 1m. 20s.

Un ordenador y un módem bastan para poder introducirse en las anchas autopistas de la información. A medida que aumentan los abonados a esas redes internacionales, la información llega cada vez más rápido a más personas. Tampoco faltan quienes, inmersos en el juego, se dedican a difundir noticias falsas o propaganda política.

Por ejemplo, con motivo de la última intervención militar en Chiapas (México), algunos simpatizantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) han difundido mensajes que deforman o inventan la realidad, y que llevan la firma del subcomandante “Marcos”.

A finales del pasado febrero, bastantes científicos franceses abonados a la red informática internacional Internet recibieron en sus pantallas mensajes de los “zapatistas”, según señala el diario Le Monde. Éstos querían servirse del prestigio de la clase científica para difundir que en Chiapas había “bombardeos aéreos”, “violaciones” y “muertes de niños” por parte del ejército.

La mayoría de los medios de comunicación -gracias a sus corresponsales y a agencias internacionales de prensa- supieron, antes de dar la noticia, que no había pruebas de esas informaciones. Pero otros difundieron los hechos sin corroborarlos.

Gracias a redes como la Internet, los protagonistas de conflictos bélicos (Ecuador y Perú, Chechenia, Bosnia) y organizaciones humanitarias (con motivo del terremoto en Kobe) difunden informaciones de modo extenso, rápido, y relativamente barato. Pero como la técnica no pone barreras a casi nadie, de sus ventajas se aprovechan también irremediablemente propagandistas, facciones o grupos de presión.

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