La televisión sale de la caja

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MIPTV Cannes 2006
En el mundo de la televisión hay más dinamismo en las innovaciones tecnológicas que en los cambios de formatos y contenidos. Así se ha puesto de manifiesto en el Mercado Internacional de Programas de Televisión (MIPTV) en Cannes. La televisión por teléfono móvil y por Internet amplía los soportes tradicionales del medio. El mercado vuelve cada vez más los ojos hacia las tecnologías, que imponen unas nuevas reglas del juego y condicionan los contenidos.

Las transformaciones que está sufriendo la televisión se mostraban de una forma plástica en el anuncio inserto en una publicación internacional dedicada al medio. Era un remedo de la publicidad con la que en su día la Universal lanzó el famoso film de Spielberg “Tiburón”. Si recuerdan, en la parte superior del cartel una joven nadaba ajena al peligro que suponía la presencia en el fondo marino de un tremendo escualo que enseñaba amenazador su boca dentada. En este caso el tiburón es un teléfono móvil, abierta su tapa, que simula las fauces del terrible animal marino y cuya presa es un televisor que va por encima del mar a la deriva.

Y es que si el año pasado el teléfono móvil de tercera generación se presentaba en este mercado como un aliado de la televisión, este año se presenta como un claro competidor. Un nuevo soporte no solamente capaz de reproducir los programas, sino de aportar millones de personas fidelizadas que podrían consumir programas realizados “ex professo” para este nuevo soporte.

TV por teléfono

Si hablamos de competencia es porque la industria internacional de la telefonía móvil está desarrollando productos televisivos para añadir a su gama de servicios. Y lo hace, bien creando sus propios programas, o bien acudiendo al mercado de los contenidos. Lo cierto es que a partir de ahora la televisión, al menos una parte de ella, ha cambiado de soporte. Ya lo hizo cuando gracias a Internet las pantallas de cuarzo líquido de los ordenadores disputaron su primacía a las catódicas, pero esta nueva incursión del mundo de la telefonía está suponiendo toda una novedad imparable. Y si a eso unimos la digitalización, el cóctel resulta explosivo en el panorama mediático.

Estos cambios demuestran una vez más que en el campo de la televisión los avances tecnológicos van muy por delante de la creatividad en los contenidos. Ahora se puede decir, más que nunca, que la tecnología está condicionando cada vez más los contenidos.

Con todo, la palabra clave ha sido “interactividad”. El denominado “vídeo a la carta” (VOD) sobre el teléfono móvil permite disponer de una serie de programas solicitados por el cliente en los que entra en juego el operador telefónico, un proveedor de tecnología y otro de contenidos. La publicidad y la venta de productos y servicios será la clave de este negocio. De momento y según los expertos, los contenidos más solicitados de la televisión móvil son los vídeos musicales, los deportes y los dedicados a temas relacionados con el ocio y tiempo libre.

En Cannes se ha dicho que la televisión por Internet ha llegado a su madurez. La promesa de Internet de llegar a suministrar de manera rentable los programas televisados de gran audiencia a los telespectadores está en camino de ser una realidad. El ordenador se convertirá en el elemento clave de una red de “medios domésticos” en plena evolución. Internet -comentaban- dejará de ser un gueto de distribución. Los difusores han comenzado una carrera por poner a disposición sus programas. El problema estriba en qué modelos de distribución y de negocio acabarán por imponerse. Y sobre todo si la venta de programas de televisión telecargados entrarán en competencia con el mercado del DVD en plena expansión.

Alianzas estratégicas

Jonathan Millar, “chairman” y jefe ejecutivo de America On Line (AOL) fue el personaje más solicitado del MIPCOM. En 2005, AOL ha sido el origen de varias iniciativas clave, sobre todo conciertos de Live 8 en Internet que han sido visionados 90 millones de veces por usuarios de 160 países. AOL ha confirmado la puesta en práctica de varias iniciativas sobre Internet junto a productores de televisión.

Las empresas tejen sus alianzas estratégicas para posicionarse en este nuevo panorama mediático. BT TV ha firmado un contrato con Endemol para que ésta le provea de contenidos avanzados, algo que también ha hecho con Paramount y Warner Music. En este sentido Asia se presenta como un modelo adelantado de esa convergencia entre el móvil y la televisión. Takeshi Natasuno, director de la división de Servicios Multimedia DoCoMo, presentó a su compañía como la primera en llegar a acuerdos de paridad con los proveedores de contenidos de Japón, el mercado de contenidos móviles más avanzado del mundo.

Casi remedando al famoso libro de Neil Postman “Divertirse hasta morir”, que supuso una crítica feroz al medio televisivo, una de las conferencias de este año llevaba por título “S’amuser partout”. En ella se puso de manifiesto que gracias a la convergencia entre Internet y las redes de telefonía móvil los consumidores pueden acceder a diferentes tipos de contenidos en cualquier momento y lugar. La nueva generación de combinados móviles, de lectores de música y de vídeos de tipo iPod o de las consolas de juegos como la PSP de Sony, anuncian una nueva era de diversión total.

La publicidad también ha tenido su turno en Cannes. Se buscan nuevas fórmulas o la renovación de otras ya conocidas, como el “product placement” o la integración del mismo en los programas de ficción.

José Ángel Cortés Lahera

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