La televisión interactiva sigue sin despegar

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Duración lectura: 1m. 55s.

Puede que la televisión del futuro sea la televisión interactiva, la que nos permita comprar desde casa o para elegir un menú de información diaria, juegos, películas o programas educativos. De momento hay intentos de interactividad, especialmente en Estados Unidos. Experiencias que han demostrado que falta aún infraestructura y que el negocio no es la mina de oro prometida.

Todavía pasará al menos una década hasta que la mayoría de los países desarrollados dispongan de las redes de comunicación preparadas para la interactividad. Entonces el ordenador y la televisión empezarán a confundirse. El pasado octubre, Intel Corporation anunció una nueva técnica que transformará los ordenadores personales en receptores de televisión, y permitirá a las emisoras de televisión transmitir junto con los programas habituales otra información digitalizada para los ordenadoresreceptores. Por ejemplo, en el caso de una emisión televisiva sobre una persona desaparecida se podrá enviar texto, gráficos y fotografías que el ordenador podrá conservar. El sistema desarrollado por Intel aprovecha para la transmisión de datos una decena de líneas que la imagen de la televisión no ocupa cuando funciona normalmente.

Aparte del escaso desarrollo de las redes, algunos productos ofrecidos por las televisiones interactivas no han logrado mucho éxito. En Estados Unidos, se esperaba que el vídeo a la carta diese importantes beneficios. Pero la International Television Union ha afirmado hace poco que en Estados Unidos pasarán al menos cinco años hasta que sean rentables. Pues la instalación de los servicios y la compra de derechos de las películas superan el precio de las tasas de suscripción. Por otra parte, los tiendas de alquiler de vídeos no van a apoyar el negocio, ya que obtienen un tercio de sus ingresos de las multas impuestas a los retrasos. Algo que tendería a desaparecer con el vídeo a la carta.

Tampoco parece que la publicidad interactiva vaya a ser rentable. La gente podría descubrir nuevos productos a través de la pantalla. Pero como señala la revista The Economist (4-XI-95), la televisión por cable, que competiría en este sentido con la interactiva, obtiene menos del 20% de sus ingresos de la publicidad.

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