Infructuoso arranque de la televisión interactiva en Hong Kong

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Duración lectura: 3m.

La televisión interactiva ha sido objeto de diversas experimentaciones en esta década. En los Estados Unidos, los mayores emporios audiovisuales y de telecomunicaciones -como @Home o Time Warner- han intentado implantarla, sin lograr beneficios. Lo mismo ocurrió en distintos países europeos (recuérdese el naufragio del Telepick en España hace cinco años). El viento se ha inclinado a favor del cable, el satélite, las plataformas digitales y, por otra parte, Internet; pero nunca a favor de una fusión de todas las “superautopistas”.

El año pasado, Hong Kong Telecom botó su particular aventura en la televisión interactiva, una televisión de doble sentido que deja corto al “pago por visión”. Se trata de la única empresa de televisión interactiva como tal en el mundo, que se difunde por Internet, con un estilo más de web que de horario televisivo. En el momento en que se lanzó, las perspectivas de crecimiento de la propia compañía calculaban tener en marzo de este año 250.000 abonados, que pagarían un promedio de 50 dólares mensuales por cabeza. En realidad, sólo hay un tercio de los suscriptores esperados, que se gastan 35 dólares.

En The Economist (13-III-99) se citan varias causas que explican este fracaso, además de la recesión económica asiática. Los promotores de la idea pretendieron dirigir su producto a los hogares de clases medias y bajas, donde se consume más televisión. Sin embargo, no contaron con que la televisión por cable les hubiese comido el terreno. Los directivos de la compañía creen que no es suficiente con los contenidos de películas, música, karaoke y carreras de caballos -cada uno se paga por separado, al contrario que en el “bufé” de las otras televisiones-. No ofrecen juegos de ordenador ni correo electrónico, servicios que Bill Gates quiere incorporar para sacar a flote esta iniciativa.

Gates pretende convertir Hong Kong en un banco de pruebas para sus inventos informáticos. No en vano, sólo el 1% de los navegantes del mundo tiene un acceso mejor a Internet que los habitantes de este territorio chino. Así que, al menos en teoría, Hong Kong es el lugar idóneo para el desarrollo del vídeo a petición a través de la red. En Singapur, un proyecto de dimensiones parecidas -pero a través del ordenador- ha conseguido resultados aún peores que los de Hong Kong Telecom, por lo que han decidido ofrecer los servicios por el televisor. En cambio, Gates y la compañía china aspiran a fundir el receptor de televisión y el PC.

Sin embargo, el software que Microsoft aplicará a la televisión interactiva sólo es apto para los potentes ordenadores que no suelen estar en los hogares -de clases medias y bajas- que ven más televisión. Y la mayoría de los propietarios de esos ordenadores carece de la conexión por cable requerida, pues resulta mucho más caro “cablear” las zonas residenciales que los bloques de apartamentos modestos. De hecho, esta red especial sólo registra 10.000 clientes, número insuficiente para cubrir gastos. Apostilla The Economist que los empresarios occidentales deben tomar nota: los asiáticos, tan proclives a las modas informáticas y futuristas, no están mostrando mucho entusiasmo por una fusión de dos soportes tan distintos, al fin y al cabo, como el televisor y el ordenador. Parece que el público no tiene interés por ver películas en una pantalla de ordenador.