Con la tecnología digital, sobran canales y faltan programas

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Las últimas alianzas en el sector audiovisual europeo se deben en gran parte a las posibilidades que está abriendo la técnica digital. Con la compresión numérica (en códigos de 0 y 1) de las imágenes y el sonido, es posible transmitir hasta diez señales de televisión por el canal donde antes sólo transcurría una. El reto empresarial del momento es obtener el máximo rendimiento de las infraestructuras. Los grandes operadores se alían porque necesitan programas que capten el interés -y el abono- de los futuros telespectadores.

En Europa los movimientos empresariales en este sector son continuos desde hace seis meses. El otoño pasado la CLT (Compañía Luxemburguesa de Teledifusión), presente en ocho países europeos, ya buscaba un acuerdo con Murdoch. Pero se vino abajo tras la unión, en marzo, entre Murdoch, Bertelsmann, Canal Plus y Havas. Sin embargo, el 2 de abril fue Bertelsmann quien llegó a un nuevo acuerdo con la CLT, por el que se ha constituido la CLT/Ufa. Se trata de la más importante empresa de televisión de Europa, que controla diez emisoras, en Alemania, Francia, Holanda e Inglaterra. También posee emisoras radiofónicas y otras empresas de producción y gestión de derechos. La nueva empresa empezará a operar en Alemania, donde acapara el 30% del mercado televisivo en competencia directa con el grupo Kirch.

Al poco de la constitución de la CLT/Ufa, el 8 de abril se anunciaba precisamente un acuerdo entre el grupo alemán Kirch y el multimedia norteamericano Viacom. Con este pacto, Kirch tendrá derecho a difundir la filmoteca de películas y series televisivas de Paramount, que es propiedad de Viacom, y distribuirá la programación de MTV, el canal de vídeos musicales más popular en EE.UU. Por su parte, Viacom logrará triplicar su presencia en Alemania, el mayor mercado televisivo de Europa. Algunos señalan que con este tipo de consorcios pierde sentido la batalla para mantener cuotas nacionales en las emisiones televisivas.

Una ventaja de la tecnología digital es que abarata los costes. Al multiplicarse por ocho o por diez la capacidad de transmisión de un canal, se divide también el coste de la difusión de los programas. Si antes el problema era de saturación de los canales, ahora se necesitan programas para alimentarlos.

En Europa se avecina lo que en Estados Unidos es ya corriente: que un hogar pueda recibir por televisión más de un centenar de cadenas, por cable o por satélite. Como ejemplo inminente, el próximo 27 de abril empezará a comercializarse en Francia la primera oferta de programas de Canal Plus vía satélite que se transmiten en código numérico. Los abonados podrán recibir 24 cadenas, siempre que dispongan de una pequeña antena parabólica (al menos de 45 centímetros) y del Mediabox, un descodificador numérico que cuesta entre 4.500 y 5.000 francos (900 a 1.000 dólares) y que transforma en analógica la señal digital emitida por el satélite. En septiembre está previsto que el abanico sea de 40 canales. A los canales que ya son accesibles por cable y satélite se añaden otros (previsiones atmosféricas, viajes, cine, música variada…), previo pago de una cuota específica.

Para competir con la oferta de televisión digital de Canal Plus, el pasado 11 de abril firmaron un preacuerdo la televisión pública francesa, France Télévision, el canal privado TF1, el canal M6, la propia CLT y la empresa Lyonnaise des Eaux.

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