Voces universitarias contra la eutanasia

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Duración lectura: 2m. 13s.

Ante las presiones a favor de la eutanasia y la cooperación al suicidio miles de personas se han sumado al Manifiesto en defensa de la muerte natural, recién presentado en Madrid. La iniciativa partió de varios profesores de disciplinas jurídicas y médicas de distintas universidades.

En concreto, seis docentes de Facultades de Farmacia, Medicina y Derecho son los redactores de un texto al que ya se han adherido cientos de profesores de universidad y miles de ciudadanos (www.defensamuertenatural.org). Encabeza la relación de firmantes César Nombela, ex presidente del CSIC y Catedrático de Microbiología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense.

La iniciativa se enmarca en el debate suscitado a raíz de la posible despenalización del llamado suicidio asistido, sugerida por el Ministerio español de Sanidad; en la actualidad la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía está redactando la Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de la Persona en el Proceso de la Muerte, cuya necesidad fue puesta en duda por los propios médicos (cfr Aceprensa 100/08).

El Manifiesto defiende “el derecho irrenunciable de todos a la vida”, así como “la dignidad de la muerte natural como final de toda vida humana”. Esos valores, añade, deben ser protegidos por los poderes públicos: “Los Estados más responsables reconocen el derecho de toda persona a los cuidados de salud más avanzados, pero, por ello, resulta contradictorio aceptar y promover deliberadamente el acabamiento de la vida de quienes pueden llegar a situaciones de debilidad, dependencia de otros y enfermedad terminal”.

Los profesores de Derecho, Medicina y ciencias biosanitarias que suscriben la declaración proponen una alternativa ética y razonable a la eutanasia. La medicina tiene cada vez más recursos para ayudar a las familias en el periodo final de la vida de un enfermo: son los cuidados paliativos, que -a diferencia de la eutanasia- se sitúan en la línea de una medicina humana y humanizadora. “La inversión del valor del curar o aliviar como principio esencial de la Medicina, sustituyéndolo por el de provocar la muerte, puede abrir vías cuyos límites son impredecibles”.

El Manifiesto subraya igualmente la importancia de ayudar al entorno familiar que rodea al enfermo. “Se debe potenciar una medicina paliativa al alcance de todos, que aporte los conocimientos especializados y los avances en cuidados médicos y psicológicos, así como el soporte emocional y espiritual adecuado para la fase terminal, del enfermo y su entorno, ya que ese entorno que supone el hogar, la familia y los amigos tiene una gran importancia”.