Sale un nuevo medicamento contra la malaria

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El tratamiento de la malaria dispone desde el 1 de marzo de un nuevo fármaco (ASAQ), eficaz, barato y comercializado sin patente. Es fruto de la colaboración entre el laboratorio farmacéutico Sanofi-Aventis y de la iniciativa Drugs for Neglected Diseases. Un signo de que la industria farmacéutica, ya no puede limitarse a donar medicinas a países pobres, sino que empieza a montar operaciones de asociación con fundaciones y ONG.

La malaria mata cada año a más de un millón de personas en todo el mundo, el 90% en los países del África subsahariana. Es una enfermedad endémica en 100 países, amenaza al 40% de la población mundial y cada año se producen entre 350 y 500 millones de casos. Sin embargo, solo el 5% de la población que necesita antimaláricos puede comprarlos. En el continente africano es la primera causa de muerte en niños menores de cinco años; y una de las tres primeras, junto con el sida y la tuberculosis, en el conjunto de la población.

Existen medicamentos para prevenir o tratar la malaria, que atacan al parásito y luchan contra la infección: los más eficaces durante décadas han sido el fosfato de cloroquina y la sulfadoxina-pirimetamina. Sin embargo, se ha extendido mucho la resistencia del parásito a los antimaláricos, que en algunas zonas de África alcanza el 90% de las infecciones. La diseminación de la resistencia es un grave peligro para la salud mundial.

Los expertos coinciden en que el mejor tratamiento contra la malaria es la combinación de derivados de la artemisina, una planta medicinal de origen chino, y los antimaláricos tradicionales. La terapia combinada con artemisina (Artemisin-based Combination Therapy, ACT) reduce rápidamente la infección y la fiebre, no tiene efectos secundarios significativos y supera las resistencias del parásito a los antimaláricos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda cuatro ACT para luchar contra la malaria, y 41 países subsaharianos ya han incluido alguna de ellas en sus protocolos de tratamiento.

En ocasiones, las terapias combinadas están compuestas por dos cápsulas, con lo que aumenta el riesgo -en caso de que el paciente solo tome una- de que el tratamiento no funcione o siga extendiéndose la resistencia del parásito. Es mejor combinar dos medicamentos en una sola pastilla (Fixed-dose ACT, FACT) pero hasta ahora solo se han comercializado dos FACT, Arsucam y Coartem. El segundo es muy eficaz pero relativamente caro, hay que tomarlo después de una comida copiosa y tiene efectos gástricos secundarios.

La iniciativa Drugs for Neglected Diseases, dedicada a investigar en nuevos fármacos contra las enfermedades “olvidadas” (ver Aceprensa 107/03), llegó a un acuerdo en 2005 con la farmacéutica Sanofi-Aventis -la cuarta más grande del mundo- para desarrollar una nueva FACT. El 1 de marzo anunciaron la nueva terapia (ASAQ), que combina artesunato (AS) y amodiaquina (AQ) en una sola pastilla.

El proyecto ha costado 16 millones de euros. Y realmente se trata de un acuerdo inusual. De hecho, Robert Sebbag, uno de los vicepresidentes de Sanofi-Aventis afirma que “no hay sido una boda por amor, sino una boda razonable. Lo que ocurre es que lo razonable es a veces más importante para que un matrimonio dure. Por lo menos, se ha visto que [los laboratorios farmacéuticos] no somos gente despreciable que actuamos contra los países pobres y que solo nos interesan los beneficios”.

El combinado ASAQ es uno de los cuatro recomendados por la OMS para combatir la malaria. La novedad, aparte de haberla reducido a una sola pastilla, está en que se administra una sola vez al día durante tres días y tiene cuatro presentaciones (tres para niños y una para adultos). Hasta ahora no había terapias combinadas para niños y era necesario ingerir muchas cápsulas al día: hasta 24, en algunas versiones para adultos.

Además, Sanofi-Aventis no ha patentado el ASAQ para hacerlo más asequible y que las empresas de genéricos de todo el mundo puedan fabricarlo sin problemas. El precio es irrebajable: el tratamiento completo cuesta menos de 0,50 dólares para menores de 5 años y menos de un dólar por envase para el resto de pacientes. Una buena noticia para África, donde los tratamientos antimaláricos pueden consumir hasta el 25% de los ingresos de las familias que pueden afrontarlos.

El medicamento estará muy pronto disponible en todos los países subsaharianos bajo el nombre de Artesunate-Amodiaquine en el mercado público (OMS, Unicef, agencias estatales, etc.) y Coarsucam, en el privado. Se espera que el ASAQ junto con los medicamentos ya existentes y las conocidas fórmulas de prevención, como las mosquiteras impregnadas en insecticida, reducirá más eficazmente el número de nuevos casos de malaria en todo el mundo.

ACEPRENSA

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