Prospera la industria ecológica europea

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 1m. 51s.

Las regulaciones europeas sobre control de la contaminación, que imponen exigencias cada vez más elevadas, suponen cargas adicionales a la mayoría de las industrias pero están haciendo prosperar a otras. Según cálculos de Environmental Business Journal, una revista especializada de San Diego (Estados Unidos), en Europa occidental el mercado de bienes y servicios ecológicos (energías y tecnologías “limpias”, tratamiento de residuos y otras actividades) alcanzó en 1992 un valor de 94.000 millones de dólares. El mercado europeo todavía es inferior al norteamericano (134.000 millones de dólares en el mismo año), pero crece un 7% anual. Actualmente hay en Europa unas 16.000 empresas de este tipo, y las nuevas reglamentaciones de la Unión Europea (UE) aseguran más oportunidades para el sector.

La campeona europea de la industria ecológica es Alemania, con el 33,7% del mercado continental. Le siguen, lejos, Gran Bretaña (16,8%), Francia (13,9%) e Italia (9,4%). Alemania es también el primer país del mundo en inversiones ecológicas (1,55% de su PIB) y en exportaciones de tecnologías ecológicas (22.000 millones de dólares en 1992), con el 21% del total mundial (el segundo es Estados Unidos, con el 16%).

La mayor parte del negocio ecológico europeo (32,6% del total) corresponde al tratamiento de residuos sólidos. Por ahora, el reciclado sólo supone un tercio de esa proporción (10,6%), pero va a crecer muy deprisa, gracias a un ambicioso plan adoptado por la UE el mes pasado. En un plazo de cinco años se deberá llegar a reciclar al menos el 50% de los residuos domésticos y de los envases y paquetes de todo tipo.

En segundo lugar figura el tratamiento de aguas residuales (23,6%). Este mercado ha recibido un fuerte impulso de una directiva europea que obliga a las grandes ciudades a depurar el agua antes del año 2000, y a las pequeñas, antes del año 2005. Muchas ciudades disponen actualmente de instalaciones anticuadas, por lo que la directiva ha dado lugar a una fuerte demanda de nuevas plantas depuradoras. La multiplicación de regulaciones europeas y nacionales sobre medio ambiente ha hecho surgir también firmas especializadas en asesorar a las industrias sobre cómo adaptarse a las exigencias legales.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares