Presérvate del SIDA

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Duración lectura: 1m. 56s.

Contrapunto

La nueva campaña sobre prevención del SIDA lanzada en España señala que “Todos somos iguales ante el SIDA”. Al primero que habría que convencer es al virus, que sigue comportándose de un modo discriminatorio. Según los datos, la vías principales de transmisión siguen siendo el consumo de drogas inyectables (65%), las prácticas de homosexuales o bisexuales (11,1%) y el contagio por relaciones heterosexuales de riesgo (12,8%), entre ellas con personas de los grupos anteriores. Es verdad que la prevención del SIDA afecta a todos; pero también lo es que, a diferencia de la gripe, si se evitan ciertas conductas el riesgo desaparece.

El gran protagonista de la campaña es una vez más el preservativo, al que no habría que engañar nunca. Lo que no acaba de entenderse es cómo aquel que es incapaz de ser fiel a su pareja va a jurar fidelidad hasta la muerte al preservativo. En cualquier caso, las anteriores campañas parecen haber sido más productivas desde el punto de vista comercial que desde el sanitario: se venden más condones, pero el número de casos nuevos de SIDA sigue en aumento cada año.

Sin embargo, hay que reconocer que la campaña actual rompe al fin un tabú: se atreve a decir en toda su crudeza lo que los bienpensantes preferían no oír. Quizá sea porque los estragos de la enfermedad obligan a sacar a la luz pública algo que se murmuraba en la intimidad. El caso es que, dentro del adoctrinamiento sobre el “sexo seguro”, se reconoce también que “la abstinencia sexual o las relaciones con una pareja estable no infectada” son otras vías de prevención del SIDA. Al dar cuenta de esta novedad, El País, quizá temeroso de que pueda desorientar al público, advierte que “Sanidad hace por primera vez una concesión a los sectores conservadores que criticaron anteriores campañas”. Más lógico sería decir que se trata de una concesión a la realidad. Pero en cuanto a lo de “conservadores”, el adjetivo está bien elegido: todo parece indicar que los que siguen esa vía de prevención son los que se conservan mejor frente al SIDA.

Ignacio Aréchaga

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