Nuevo empuje de los pro vida en Europa

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Duración lectura: 2m. 15s.

Los movimientos pro vida suelen ser invisibles para buena parte de la prensa europea. Por eso resulta significativo que el “International Herald Tribune” (27 julio 2005) abra su primera página con este titular a cinco columnas: “En Europa, los adversarios del aborto ganan apoyo y financiación”.

El tono del reportaje destila una señal de alarma ante el nuevo empuje de los adversarios del aborto que ponen en discusión lo que parecía un derecho adquirido. El reportaje de Elisabeth Rosenthal, desde Varsovia, viene ilustrado con una fotografía de viandantes de Lublin que miran las vallas publicitarias financiadas por un grupo pro vida. Para la periodista, esta publicidad “personifica un creciente movimiento conservador con empuje y bien financiado que se extiende por Europa”. El movimiento es fuerte en Polonia, pero no solo allí. En el reportaje se menciona su acción en Italia, Eslovaquia, Lituania, Croacia, países con mayor influencia católica.

En Europa, solo Polonia, Irlanda, Malta y Portugal tienen estrictos límites al aborto a petición. El riesgo que ve la autora del reportaje es que la elección de gobiernos conservadores en nuevos países lleve a poner en discusión el derecho al aborto.

¿A qué se debe este cambio? Los testimonios recogidos en el reportaje apuntan a distintos factores. El que más se subraya es la influencia del catolicismo, algo bastante obvio ya que se está hablando en su mayor parte de países de mayoría católica. Por otra parte, muchos grupos pro vida se han constituido en los últimos diez años y son obra de jóvenes. Es el “efecto Juan Pablo II”, piensa Joseph Meaney, director de Human Life International, organización pro vida con sede en Virginia.

Si se pregunta a organizaciones de signo contrario, lo achacan también al efecto en Europa de los cambios en EE.UU. La oposición de Bush a financiar las organizaciones que promueven el aborto y su apoyo a programas de educación sexual que incluyen la abstinencia, habría supuesto un cambio de clima también en Europa. Esmeralda Kuliesyte, de Lituania, llega incluso a asegurar que los pro vida “son fuertes gracias a las políticas de Bush. Se han hecho ricos. Tienen revistas y páginas web. Es muy difícil contraatacar”.

El reportaje achaca también el renacimiento de los grupos pro vida europeos al apoyo de sus correligionarios americanos, tradicionalmente más fuertes y activos. En concreto, destaca el papel de Human Life International, que, dice, ha proporcionado financiación y cursos para promover las tesis pro vida en Europa. La periodista presenta este apoyo como si fuera una injerencia americana en tierra ajena.