No habrá convención internacional contra la clonación de seres humanos

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Después de tres años de trabajos, la Comisión Jurídica de la ONU ha abandonado el proyecto de convención internacional contra la clonación de seres humanos. En su lugar, elaborará una declaración no vinculante.

Ya el año pasado, la Comisión no pudo decidirse por ninguna de las dos propuestas rivales: la que prohibía toda clase de clonación humana y la que permitía la clonación “terapéutica” (cfr. servicio 151/03). Los debates se reanudaron el 21 de octubre pasado, y pronto se comprobó que persistía el estancamiento. El proyecto de convención presentado por Bélgica, que solo prohíbe la clonación “reproductiva”, contaba con el respaldo de 22 estados; el segundo, elaborado por Costa Rica, tenía a su favor 62 países, Estados Unidos entre ellos. Ambos han ganado apoyos desde los debates del año pasado, con algunos cambios de bando: España retiró el respaldo al borrador costarricense y Australia, que en 2003 estaba con Bélgica, se pasó al lado contrario. Pero la mayoría de las delegaciones seguían sin definirse.

Finalmente, el 19 de noviembre se aprobó una solución de compromiso, presentada por Italia, uno de los países alineados con Costa Rica. La propuesta consiste en redactar una declaración no vinculante, en vez de una convención. De elaborarla se encargará un comité formado al efecto, que se reunirá en febrero de 2005. Después, la Comisión Jurídica examinará el proyecto y lo someterá, en su caso, a la Asamblea General.

El borrador de declaración adjunto a la propuesta italiana insta a los estados miembros de la ONU a que “prohíban todo intento de crear vida humana mediante procesos de clonación y toda investigación realizada con el fin de lograr este objetivo”. “La declaración es muy breve, pero tiene un lenguaje muy claro”, dijo el embajador de Costa Rica ante la ONU, Bruno Stagno Ugarte, después de la sesión del 19 de noviembre. Sin embargo, el otro bando cree que “vida humana” puede interpretarse de modo que excluya al embrión de corta edad. Así parece indicarlo el hecho de que el “grupo belga”, que al principio puso reparos a la inclusión de ese término, finalmente aceptara el texto italiano como base para las futuras negociaciones.

La Santa Sede, que en la ONU tiene estatuto de observador permanente, contribuyó al debate de este año en la Comisión Jurídica con unas “consideraciones” muy pensadas. El texto, de cinco páginas y con abundantes referencias a estudios científicos, resalta la necesidad de dar prioridad a las investigaciones con células madre extraídas de adultos o de cordón umbilical, que ya han dado algunos resultados. En cambio, la llamada clonación “terapéutica” no es en realidad sino “clonación para la investigación”. “Los experimentos con células madre embrionarias todavía no han producido ni un solo éxito terapéutico indiscutible, ni siquiera en modelos animales”.

En todo caso, señala la Santa Sede, respetar la vida humana es una exigencia ética fundamental. Y a este respecto, no tiene sentido la pretensión de prohibir la clonación “reproductiva” pero no la “terapéutica”. “La clonación con fines de reproducción y la clonación ‘con fines terapéuticos’ o ‘con fines de investigación’ no son dos tipos de clonación diferentes, el proceso técnico de clonación es el mismo y sólo se diferencian en los objetivos deseados”.

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