Lia, una niña de 12 años, habla del derecho del feto a vivir

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Aunque intentaron desanimarla, diciéndole que sería descalificada porque había elegido un tema “controvertido”, ella no quiso dar marcha atrás y ganó el concurso.

La madre de Lia dice que el tema lo eligió su hija, y que no quiso cambiarlo a pesar de que los profesores le dijeron que era un tema para adultos y demasiado polémico. Según cuenta la madre, en la competición un profesor del jurado no quiso ni oírla y se marchó. Después del discurso, los jueces le dijeron primero que estaba descalificada. Pero después rectificaron y le dieron el premio.

Transcripción del vídeo

¿Qué dirías si ahora mismo alguien pudiera decidir que tú vas a vivir o morir, independientemente de lo que hagas, hayas hecho o puedas hacer en el futuro? ¿Y si además tú no puedes hacer nada para evitarlo?

Compañeros y profesores: miles de niños están ahora en esa situación. Alguien decide, sin que ellos lo sepan, si vivirán o morirán. Ese alguien es su madre y esa decisión, el aborto.

Cada día, mueren en el mundo 115.000 niños a causa del aborto. 115.000 niños. Eso significa que 5.000 niños mueren cada hora. Todas esas vidas y todo ese potencial se han ido. Y toda esa esperanza para el futuro ha desaparecido.

Sé lo que algunos podrían pensar. Que no es un asesinato, pues el feto no es un niño, ¿no? ¿Y porque un feto no pueda hablar como tú no es un ser humano? La palabra feto proviene del latín y significa “joven niño”. Algunos bebés nacen después de sólo 5 meses ¿y ese bebé no es humano? Nunca diríamos eso, sin embargo continuamente se abortan fetos de cinco meses. Pero solo los llamamos humanos si son deseados. No, los fetos son seres humanos formados en el seno de su madre por un Creador maravilloso que los conoce por su nombre.

Algunos dicen que como el aborto es ahora legal, no importa, no es asunto nuestro. Pero una acción injusta no debería ser legal y tiene que importarnos. Y esta ley en concreto tiene un gran impacto en la sociedad. En 1997 hubo más de 1 millón de abortos sólo en EE.UU. Y en 2008 se hicieron más de 42 millones de abortos en el mundo. Yo diría que esto tiene grandes consecuencias.

Algunos dicen que la madre tiene derecho a abortar, pues tener un bebé afecta mucho a su vida. Pero lo que estoy pidiendo es que se tengan en cuenta los derechos del niño que nunca se reconocen. Que la madre tenga derechos no significa que podamos negar los derechos del feto. Puestos a hablar de la elección de la madre, ella pudo elegir no tener relaciones sexuales sin protegerse contra el embarazo.

Hemos de recordar que nuestros derechos y decisiones conllevan responsabilidades, y no podemos privar a otro de sus derechos para evitar nuestras responsabilidades.

En este punto se plantea la eterna cuestión: ¿Y si la madre no quiso tener relaciones sexuales? ¿Y si fue violada? Pero veamos los hechos. En EE.UU., por ejemplo, sólo un 1% de los abortos son “casos límite”. Esto incluye violación, incesto y que esté en peligro la vida de la madre. Un 1% difícilmente justifica la preocupante cantidad de abortos que se producen.

¿Y quién dice que el aborto sea una solución fácil? Creo que la gente no comprende los efectos del aborto en la mujer. No tengo tiempo para enumerar todos sus efectos negativos, pero señalo unos pocos ejemplos de sus efectos físicos. El 17% de las mujeres que abortaron tienen complicaciones en sus embarazos posteriores. En algunos casos incluso no pueden tener niños. Y sufren mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Pero quizá los peores efectos sean los emocionales. La mujer que aborta tiene más trastornos importantes de conducta, que pueden llevar a hacerse daño a sí mismas. La mujer que aborta tiene cinco veces más probabilidades de sufrir problemas de abuso de drogas y de alcohol. El aborto deja en la mujer una sensación de pérdida y de incertidumbre sobre su futuro. Casi un tercio de las mujeres que abortan no están luego satisfechas con su decisión. Ciertamente no es la panacea que la gente piensa.

Leí un testimonio en la web de “Focus on the Family”. Se trataba de una joven que abortó. Y escribe: “Aborté a los 17 años y fue la peor cosa que he hecho en mi vida. Nunca lo recomendaría a nadie, porque es algo que se vuelve contra ti. Después intenté tener hijos, pero perdí tres, porque ese aborto dañó mi cuello uterino” (Sharon Osbourne). La suya es sólo una de esas historias desgarradoras que nadie cuenta hoy. Y son cosas que debemos escuchar.

Gracias por dedicar tiempo a pensar en el aborto, a pensar en los no nacidos y en los efectos del aborto en la madre. Si lo que he dicho no te ha afectado, puede que te afecten las palabras de Horton, el elefante [de la película de animación “Horton”] que arriesgó su vida para salvar una pequeña mota de polvo. Acuérdate de él y de su famosa frase: “Aunque no puedas verles o escucharles, una persona es una persona, cualquiera que sea su tamaño”.

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