La prevención moral del SIDA

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Duración lectura: 1m. 9s.

Contrapunto

Después de un importante descenso, las infecciones de SIDA entre los homosexuales de San Francisco han aumentado súbitamente. Entre ellos, dos de cada cien no infectados han contraído el virus este año, proporción doble a la registrada en 1985. La tasa es del 4% para los menores de 25 años. Lo revelan algunos estudios recientes, como los de la Universidad de California o del Departamento de Sanidad de San Francisco, de los que informa International Herald Tribune (13-XII-93).

Según las encuestas realizadas, la causa de este rebrote es que los homosexuales están abandonando las cautelas que tomaron en los primeros años de la epidemia. Al principio, adoptaron una mayor continencia creyendo que sería un sacrificio temporal. Pero sigue sin encontrarse cura ni vacuna, y no están dispuestos a renunciar para siempre a las prácticas peligrosas, que ahora realiza uno de cada tres. Cuando se les pregunta por qué no han empleado preservativos últimamente, responden que querían aumentar el placer, o estaban bajo los efectos del alcohol o las drogas, o se vieron arrastrados por la pasión.

Son los riesgos del supuesto “sexo seguro”. Cuando el problema es la promiscuidad, no es remedio lo que no sirve para frenarla. El SIDA se propaga mediante conductas bien conocidas y, en consecuencia, lo realista es una terapia moral que lleve a cambiarlas.

Rafael Serrano

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