Iniciativas verdes “más acá” de Río +20

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Duración lectura: 2m. 13s.

Jim Leape, director general de la organización ecologista WWF International, considera que la declaración aprobada el pasado viernes en la cumbre Río +20 constituye una “caricatura de la diplomacia”. En un artículo para The New York Times, sostiene que el texto no es más que una optimista e ingenua proyección sobre el mundo que queremos en el futuro, sin concretar el camino para llegar a él. Si el porvenir del planeta dependiera únicamente de esta declaración, opina Leape, estaría justificado el pesimismo. Sin embargo, hay esperanza: los gobiernos nacionales o locales, y algunas empresas de sectores claves para la protección del medio ambiente están adoptando políticas reales y efectivas.

El director de WWF cita, por ejemplo, el acuerdo entre varios países del sureste asiático (fundamentalmente Indonesia, Malasia y Filipinas) para proteger el “triángulo del coral”, la mayor reserva de coral en el mundo. En la parte central de África varios países se han comprometido por escrito para detener la explotación forestal clandestina en la cuenca de Congo.

Otras iniciativas son resultado de políticas nacionales de algunos países. El artículo menciona la hoja de ruta “verde” anunciada por el presidente de Mozambique, Armando Guebuza. También recuerda lo que considera la “primera ley del mundo sobre el cambio climático”, aprobada por Felipe Calderón en México, y la transformación del mapa energético emprendida por Ángela Merkel en Alemania, con el fin de sustituir la energía nuclear por fuentes renovables.

También se están produciendo movimientos a escala regional y local. Leape explica que en el estado brasileño de Acre y en más de 250 ciudades de México se están desarrollando iniciativas referidas a la protección de los bosques y a las emisiones del carbón respectivamente.

Por último, algunos sectores empresariales han decidido autorregularse. Por medio del Consumer Goods Forum, 20 de las mayores empresas del mundo –entre ellas Coca-Cola, Unilever o Walmart– se han comprometido a comprar sus materias primas solo donde puedan certificar que no se han sobreexplotado los recursos naturales. Por su parte, la International Seafood Sustainability Foundation, un grupo de empresas que produce más del 60% de las conservas de pescado del mundo, está trabajando con el WWF y la ONU para detener la pesca ilegal de atún.

Para Leape, llegará el momento en que un acuerdo internacional concreto y efectivo –no como el de Río +20– será necesario para la protección del medio ambiente. Mientras tanto, el liderazgo tendrá que provenir de otras instancias: algo que, según él, ya está sucediendo.