Iniciativas legislativas en Europa y Norteamérica rechazan todo tipo de clonación

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Duración lectura: 3m. 5s.

Varias leyes de bioética en trámite legislativo en Europa y Norteamérica se inclinan por prohibir cualquier tipo de clonación humana, reproductiva o no. En cambio, en algunos países se tiende a autorizar la investigación con embriones sobrantes de la reproducción asistida, lo que implica su destrucción.

En Estados Unidos la Cámara de Representantes aprobó el 27 de febrero, con 241 votos a favor y 155 en contra, un proyecto de ley que prohíbe la clonación humana con fines reproductivos o de investigación. La ley castiga con 10 años de prisión y multa de un millón de dólares a quienes la contravengan. El debate mostró la oposición entre los que rechazan totalmente esta práctica por razones éticas, y quienes son partidarios de admitir la creación de embriones por clonación para ser utilizados con fines de experimentación y como fuente de células madre. El proyecto pasa ahora al Senado, donde su futuro no está asegurado. Una ley similar aprobada por la Cámara en 2001, no salió adelante en el Senado.

En Canadá se debate también un proyecto de ley del gobierno (Bill C-13) que regula las nuevas tecnologías reproductivas. El proyecto declara ilegal todo tipo de clonación -reproductiva y también la llamada terapéutica-, pues considera que las razones para prohibirla radican en el mismo procedimiento, independientemente de sus fines.

También prohíbe crear embriones con fines de investigación. Sin embargo, permite que los embriones sobrantes de la fecundación in vitro puedan ser utilizados como material de investigación médica hasta los 14 días de la concepción.

En Alemania, los diputados democristianos, socialdemócratas y ecologistas han unido sus votos para dirigir una recomendación al gobierno en la que propugnan una prohibición de la clonación a nivel internacional, ya sea reproductiva o terapéutica. Rara vez un asunto obtiene tan fuerte mayoría en el Bundestag.

El otoño pasado, la ONU no llegó a un acuerdo sobre la prohibición internacional de la clonación, propuesta en una iniciativa franco-alemana. Las negociaciones se reanudarán el próximo otoño, y los diputados alemanes piden al gobierno que utilice este lapso de tiempo para desarrollar una nueva iniciativa común con París. No debería ser difícil, a juzgar por el proyecto de leyes de bioética aprobado en el Senado francés recientemente (cfr. servicio 20/03). Esta reforma prohíbe la clonación reproductiva y terapéutica, descarta la concepción de embriones in vitro con fines de investigación, pero admite que los embriones supernumerarios sirvan para investigaciones sobre células madre. Esta orientación ha sido defendida también por el presidente Jacques Chirac, que el pasado 23 de febrero propuso llegar a una convención internacional de bioética, que, entre otras cosas, prohibiera la clonación.

En España, el gobierno tendrá que adoptar próximamente una decisión sobre la investigación con células madre embrionarias, una vez que el Comité Asesor de Ética ha dado su dictamen. El Comité Asesor descarta la clonación con fines reproductivos o de investigación, así como la creación de embriones para obtener células madre.

Sin embargo, propone autorizar la investigación con células madre obtenidas de los embriones congelados que sean ya inviables para su implantación. Al mismo tiempo apoya la investigación con células madre de tejidos adultos, que no plantean problemas éticos y que han revelado un potencial inesperado. También recomienda que se restrinja la creación de embriones al mínimo necesario para la reproducción.