Gran Bretaña: tres mil embriones humanos congelados podrían ser destruidos

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Duración lectura: 1m. 42s.

La Ley británica de Embriología y Fertilización Humana, de 1991, estipula que los embriones congelados sólo pueden permanecer almacenados un máximo de cinco años. Por eso, al cumplirse el plazo, el próximo mes de julio, unos 3.000 embriones guardados en las clínicas de fecundación artificial inglesas podrían ser destruidos.

Estos embriones proceden de parejas que no han podido ser localizadas por las clínicas, porque han cambiado de domicilio, han decidido no responder a las cartas de las clínicas, o se han trasladado al extranjero. Entre estas personas, un buen porcentaje son ciudadanos de Oriente Medio que viajaron a Inglaterra para someterse a las técnicas de la fecundación artificial (FIVET).

Actualmente, para lograr un embarazo por inseminación artificial, previamente se fecundan in vitro varios embriones. Los que no se implantan se guardan congelados en las clínicas. En Gran Bretaña hay unos 52.000, de los cuales 3.000 no han sido reclamados por los donantes de los gametos. Los dueños de los embriones congelados tienen cuatro posibilidades: mantenerlos congelados, destruirlos, donarlos a otras parejas o destinarlos para la investigación.

La agencia británica que controla las clínicas de fecundación in vitro, la Human Fertilisation and Embriology Authority (HFEA), ha pedido al gobierno que el plazo para conservar los embriones se amplíe a diez años. La HFEA, que recibe sus fondos de las propias clínicas, ha recibido críticas desde distintos sectores por no contar entre sus miembros con ningún especialista pro-vida.

Según el director del Servicio de fertilidad del hospital Hammersmith de Londres, sólo 3 de cada 100 embriones congelados que se implantan llegan a nacer, proporción que aumenta notablemente cuando el embrión es reciente. Aun así, las técnicas de la FIVET actualmente consiguen un porcentaje de embarazos mucho menor que la procreación natural. No obstante, se han convertido en un negocio que mueve muchos millones de libras. Y dan problemas no pequeños, como el que se acaba de destapar.