Fidelidades

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Duración lectura: 1m. 7s.

Contrapunto

En un Congreso Español de Sexología, el profesor Rafael Nájera ha criticado a la Iglesia católica por predicar la castidad en vez del preservativo para afrontar el SIDA. “Está comprobado -dijo-, que la castidad no se lleva a cabo de una forma constante. Contra el SIDA, la castidad falla más que el preservativo”. Aunque sería más exacto decir que la castidad sólo falla cuando no se vive, mientras que el preservativo puede fallar aunque se utilice.

Pero también se está comprobando que, a pesar de las insistentes campañas, el condón no se utiliza de modo constante. El propio Nájera alertó sobre “el resurgir tremendo” de la enfermedad que se está produciendo en Estados Unidos a causa del descuido en el uso del condón. “Hay que ser absolutamente constantes en la práctica del sexo seguro”, predicó Nájera. Nada, ni una transgresión a la regla, aunque el empleo del preservativo vaya contra la tendencia más natural. Aquí la norma es no permitirse una excepción. Lo sorprendente es que se considere imposible que un hombre sea fiel a su mujer y luego se pretenda que no traicione nunca al preservativo. Pero ¿no es más fácil y más atractivo ser fiel a una mujer?

Ignacio Aréchaga

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