Estados Unidos: la emblemática “Roe” se acerca a los pro-vida

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 3m. 25s.

En Estados Unidos, pasarse de las filas de los abortistas a las de los pro-vida es más que cambiar de partido político, pero que Norma McCorvey se defina como pro-life es, en frase de algunos periodistas, como si Hillary Clinton votase por los republicanos. McCorvey es más conocida como Jane Roe, su pseudónimo en el caso que dio lugar a la sentencia del Tribunal Supremo Roe v. Wade, de 1973, por la que se liberalizó el aborto en Estados Unidos. En realidad, su cambio de actitud respecto al aborto, motivado por su acercamiento al movimiento Operation Rescue, no es radical: “No he cambiado completamente de opinión”, ha dicho. McCorvey sigue teniendo mucho de Roe, pues piensa que el aborto debe ser legal durante los primeros tres meses, tesis opuesta a la de Operation Rescue.

Sin embargo, declara que su cambio de opinión le permite acostarse por la noche sabiendo que no será responsable de los abortos producidos durante el segundo trimestre del embarazo. Hasta 1991 no perdía el sueño por este motivo, pero ese año empezó a trabajar en una clínica abortista de Dallas. El orgullo de poder trabajar en “primera línea” de la causa abortista se enturbió a la vista de tanto feto muerto. “¿Han visto alguna vez un aborto realizado en el segundo trimestre? -pregunta McCorvey a los periodistas de Newsweek que la entrevistan-. Es un bebé. Tiene cara y cuerpo, y ellos lo meten en un contenedor, dentro de un congelador”. Poco después, Norma McCorvey cambió de clínica.

En marzo de 1995, casualmente la agrupación pro-vida Operation Rescue trasladó su sede al lado de su casa. De jueves a sábado -días en que la clínica realizaba abortos- escuchaba los gritos de los voluntarios del grupo, que acusaban a los médicos de asesinar niños; en cambio, los otros días los voluntarios anti-aborto le parecían educados y simpáticos. Llegó a trabar amistad con Flip Benham, dirigente de Operation Rescue, pastor protestante, con quien empezó a conversar y a comentar la Biblia. McCorvey empezó a ir a la iglesia y ha sido bautizada por Benham en agosto.

Años atrás, Norma McCorvey había pasado del silencio a la defensa a ultranza del aborto. Cuando decidió dar a luz a su primera hija -de la que estaba embarazada durante el caso Roe- ya empezó a preguntarse si los pro-life tendrían razón. Pasó más de diez años en el anonimato. Sin embargo, después empezó a darse a conocer como la mujer que respondía al pseudónimo de Jane Roe, y se jactaba de que el caso Roe v. Wade era “su ley”. Se transformó en una celebridad en los círculos abortistas. Hollywood compró los derechos de su historia, que sería interpretada por Holly Hunter. Pero la revelación de algunas circunstancias de su vida personal disgustaron a bastantes líderes pro-aborto, como el hecho de ser lesbiana o reconocer que, cuando presentó la querella como Jane Roe, su embarazo no se debía a una violación. Como consecuencia, en Washington le prohibieron intervenir en la conmemoración de los 15 años de la sentencia Roe v. Wade. Pero ella continuó siendo una ferviente prochoice durante algunos años más, los de su trabajo en las clínicas.

Ahora, Operation Rescue ha tenido problemas para aceptar que McCorvey siga defendiendo el aborto en el primer trimestre: “Su teología -dicen- todavía no es recta. Es como un nuevo niño; un nuevo bebé no comprende el mundo que le rodea”. La nueva actitud de Norma McCorvey puede representar un paso fundamental en su vida, pero, desde el punto de vista sociológico, esta “moderación” simplemente es añadir su voz a la opinión de la mayoría de los abortistas, dentro y fuera de Estados Unidos. Pues, para las personas a favor de la vida, el aborto sigue siendo cuestión de vida o muerte, antes y después de los tres meses.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares