España: propuesta parlamentaria a favor de la píldora abortiva RU 486

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Duración lectura: 3m. 7s.

Los intentos para introducir en España la RU-486, la “píldora abortiva”, han dado un nuevo paso al haber sido aprobada en la comisión de Sanidad del Congreso una proposición no de ley que insta al gobierno a establecer conversaciones con los propietarios de la patente. Durante el debate, algunos parlamentarios del País Vasco y Cataluña aseguraron, para justificar su voto a favor, que ya ha sido utilizada en hospitales de estas comunidades, aunque en algunos casos de modo experimental. Pero los laboratorios farmacéuticos internacionales se han desentendido de esta polémica píldora.

La RU 486 (cuyo nombre científico es mifepristona) se lanzó al mercado en Francia en 1988 como inductora del aborto precoz, alternativa al quirúrgico. Para ello tiene que usarse en combinación con la prostaglandina, y sólo puede emplearse en las primeras diez semanas de embarazo.

A pesar de que se quiso presentar como un sistema para transformar el aborto en una práctica sencilla y doméstica, la realidad es que tiene que utilizarse bajo control hospitalario por sus efectos secundarios. La RU 486 provocó una fuerte controversia y amenazas de boicot, sobre todo en Estados Unidos, donde todavía no ha sido aprobada por la Food and Drug Administration (FDA).

La polémica ha sido tan fuerte que el pasado abril la compañía francesa Roussel-Uclaf (que da el nombre a la mifepristona), que es filial del grupo alemán Hoechst, anunció que iba a dejar de producir la píldora, y que cedía gratuitamente sus derechos sobre el producto al doctor Edouard Sakiz, uno de los descubridores. Desde hace tiempo, Hoechst deseaba desentenderse de la RU 486 (cfr. servicio 55/97).

La píldora abortiva está en uso en Francia, China, Gran Bretaña y Suecia, y las grandes firmas farmacéuticas internacionales no quieren comercializarla. También se ofreció a la Organización Mundial de la Salud, que declinó la oferta. En Estados Unidos, Roussel-Uclaf cedió en 1993 sus derechos de explotación al Population Council, fundación dedicada a la promoción de métodos anticonceptivos. De momento, todavía no ha sido aprobada por la FDA, aunque se usa en algunas clínicas y el año pasado el consejo consultivo decidió que tenía más ventajas que inconvenientes. La administración Clinton es favorable a la RU 486, y probablemente la aprobará.

La propuesta acordada el 27 de noviembre por la comisión de Sanidad del Congreso español “insta al Gobierno a establecer conversaciones con los laboratorios que tienen la propiedad de la patente del fármaco RU 486” para su utilización en los hospitales españoles. La proposición, presentada por la diputada de Izquierda Unida Ángeles Maestro, fue aprobada por representantes de todos los grupos parlamentarios. La propuesta no es vinculante para el ejecutivo, que puede no aceptarla.

El interés de introducir esta píldora, dijo la diputada Ángeles Maestro, es eludir “el alto nivel de objeción de conciencia existente entre los médicos de la sanidad pública a la hora de practicar un aborto”. En España hubo 49.367 abortos legales en 1995.

Las informaciones publicadas en la prensa española sobre este tema no hacen referencia a las dudas de los especialistas y los efectos colaterales de la RU 486: dolor, que exige analgesia, durante la expulsión del feto; náuseas y vómitos; hemorragia importante en el 10% de las mujeres tratadas; entre el 5 y el 20% de los casos se produce retención del feto y es necesaria la intervención quirúrgica. Por estas complicaciones se excluye la libre comercialización y se administra bajo control médico y supone al menos tres visitas a una clínica (cfr. informe sobre la RU 486 en el servicio 90/91).

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