Cómo reducir el número de abortos

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Richard Doerflinger, director asociado de la secretaría de actividades provida de la Conferencia Episcopal de EE.UU., propone en el Washington Post cinco acciones para reducir el número de abortos en ese país. Su propuesta surge como reacción a la creencia pro-choice de que si se amplía el acceso gratuito a la contracepción habrá menos abortos.

Doerflinger comienza recordando el tiempo en que Obama, recién llegado a la Casa Blanca, hablaba con tono conciliador sobre la necesidad de encontrar un terreno común entre los partidarios y los críticos del aborto.

Pero las promesas de búsqueda de consenso saltaron por los aires cuando los pro-choice, en sintonía con la Casa Blanca, dejaron de hablar sobre el objetivo de “reducir el número de abortos” para centrarse en el de “reducir la necesidad del aborto”; o sea, los embarazos no deseados a través de la contracepción y la píldora del día siguiente.

Doerflinger recuerda que el nivel de fracaso de la anticoncepción para prevenir abortos es alto. Cita un metaanálisis realizado por partidarios de la contracepción de urgencia en el que se ve que ninguno de los 23 estudios contemplados pudo mostrar una reducción del número de embarazos no deseados.

Los pro-choice pueden seguir confiando en que la anticoncepción hará menos “necesario” el aborto. Pero si de verdad aspiran a que sea un fenómeno excepcional y reducido no les queda más remedio que cambiar de estrategia: son los abortos, y no los embarazos, lo que se ha de reducir. Doerflinger propone cinco acciones ambiciosas que podrían encontrar un amplio respaldo social:

Combatir la pobreza. Según ha demostrado el propio Guttmacher Institute, partidario del derecho al aborto, las mujeres acogidas al programa de Medicaid –accesible hasta la ley de reforma sanitaria solo para personas de rentas muy bajas– presentan una tasa de abortos dos veces mayor que las demás.

Dejar de financiar el aborto con dinero público. El mismo estudio del Guttmacher revelaba que en aquellos estados que financian el aborto a través de Medicaid, la tasa de aborto entre las mujeres de rentas bajas se multiplica por cuatro respecto a las demás.

Promover restricciones legales al aborto. Como muestra un informe de Michael New, ciertas medidas contribuyen a pensar mejor la decisión de abortar y reducen notablemente el número de abortos. Algunas de esas restricciones son: informar a la mujer de las posibles consecuencias perjudiciales del aborto y de las alternativas; períodos de reflexión antes de abortar; exigir la información de los padres cuando la embarazada es menor de edad…

Fortalecer el matrimonio. Las mujeres estadounidenses que no están casadas (por ejemplo, porque cohabitan o están divorciadas) pueden tener una tasa de abortos hasta cuatro veces superior a las casadas.

Promover la educación sexual centrada en la abstinencia. Esta estrategia ya ha contribuido a reducir el número de abortos y de embarazos precoces entre las adolescentes estadounidenses (cfr. Aceprensa, 7-05-2008).

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