Los ciudadanos de Nueva Jersey se oponen a financiar la investigación con células embrionarias

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Duración lectura: 1m. 22s.

A diferencia de lo que ocurrió en California -donde los electores aprobaron destinar 3.000 millones de dólares a la investigación con células madre embrionarias (ver Aceprensa 164/04)-, en Nueva Jersey una iniciativa similar de los demócratas ha encontrado inesperadamente la negativa del electorado. En el referéndum del 6 de noviembre, una mayoría del 53% votó en contra de dedicar 450 millones de dólares a un nuevo centro para este tipo de investigación. El “no” resulta particularmente embarazoso para el gobernador, Jon S. Corzine, que había apoyado decididamente la propuesta y había donado 150.000 dólares de su propio bolsillo. Además, el estado ya ha invertido 270 millones de dólares en levantar los edificios, que se quedarán vacíos por falta de presupuesto para mantenerlos y pagar a los investigadores. Corzine se propone pedir a la industria farmacéutica que ponga el dinero.

Para algunos, la negativa del electorado no se debe a razones éticas, sino al descontento con la política presupuestaria, ya que la deuda del estado ronda los 30.000 millones de dólares. Sin embargo, el mismo día fue aprobado otro fuerte gasto sometido a referéndum: 200 millones de dólares para un programa de protección del medio ambiente. Para otros, ha influido mucho la campaña de grupos pro-vida, basada en un lema sencillo pero convincente: “La investigación [con células madre embrionarias] no ha obtenido ninguna cura. Ni una sola. La otra cuestión es por qué el dinero de tus impuestos se va dedicar a algo en lo que no quieren invertir ni Wall Street ni los laboratorios farmacéuticos. Piénsalo”.