Células que “escuchan” y “aprenden”

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Duración lectura: 1m. 58s.

La Dra. Catherine Verfaillie, especialista en células madre, ha recibido el premio de la Fundación Conchita Rábago, de Madrid. Con este motivo pronunció una conferencia de la que La Gaceta de los Negocios (1 junio 2004) reprodujo algunos fragmentos.

Catherine Verfaillie es directora del Instituto de Células Madre de la Universidad de Minnesota. Hace dos años, su equipo descubrió un tipo de células madre de la médula ósea que presentan gran versatilidad y se multiplican indefinidamente sin perder capacidad de diferenciarse (ver servicio 99/02).

En la conferencia pronunciada la semana pasada en Madrid, Verfaillie resumió el estado actual de sus investigaciones. “La mayoría de las células madre de médula ósea que se han usado hasta ahora son capaces de hacer sangre, pero las que hemos descubierto (MAPC) tienen un potencial mucho mayor. Lo que aún no sabemos es si todos tenemos este tipo de células madre o si podemos tomar una célula madre adulta y hacerla retroceder unos pasos en su desarrollo para que vuelva a acercarse a lo que puede hacer una célula madre embrionaria”.

De los éxitos conseguidos en la investigación, Verfaillie destaca la obtención de células de hígado. “Sacamos las células de la médula y las cultivamos. Entonces, cambiamos las condiciones del cultivo, con factores de crecimiento que hemos encontrado con el método de ensayo y error, y así inducimos a que se conviertan en células como las hepáticas y que tienen muchas de sus propiedades funcionales. También sabemos cómo hacer que se conviertan en endotelio, que son las células del interior de los vasos sanguíneos”. La tasa de éxito ronda el 80-90% para células endoteliales y musculares. El porcentaje baja al 40-50% con las de hígado.

Verfaillie habló también de las diferencias de comportamiento entre las células madre embrionarias y las de adulto que se introducen en el músculo o en el riñón. Las primeras “deciden en qué quieren convertirse, y no escuchan al órgano en el que se han puesto. Esto no lo hemos visto todavía en células madre adultas. Probablemente no son tan inmaduras como las embrionarias. Han aprendido a escuchar. No tengo explicación, pero imagino que han aprendido por estar en un cuerpo adulto”.