Brasil: los indígenas no son tan ecologistas como parecía

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Aunque la imagen habitual asocia a los pueblos indígenas con la conservación del medio ambiente, algunos estudios realizados en tierras habitadas por ellos en Brasil demuestran que la realidad no es tan idílica. La revista norteamericana Newsweek (27-III-2000) muestra algunos ejemplos.

Así, los indios Pataxó han aprovechado desde hace tiempo la madera del bosque de Monte Pascoal para fabricar utensilios de artesanía que venden a los turistas. Esto no tendría por qué arruinar el medio ambiente si no fuera porque los indios, sin ninguna mesura, han acabado con la madera más preciada de los bosques. En 1989 el bosque de Monte Pascoal sufrió un gran incendio, cuyas consecuencias llevaron a descubrir que los indios habían cortado y vendido a espaldas de la ley mucha más madera que la permitida.

Aún más preocupantes son las acciones que han venido realizando los indios Kayapó, conocidos por sus coloridas vestimentas así como por su talento para atraer a los extranjeros. Estos indios fueron hace ya algún tiempo los favoritos del movimiento verde del Brasil. En 1989, la estrella de rock Sting se unió a su causa en la ciudad amazónica de Altamira. La cadena de cosméticos naturales The Body Shop comenzó a comprarles esencias y aceites para una línea de productos de belleza. Sin embargo, la actuación antiecológica de los Kayapó se hizo notar a partir de 1990, cuando ocuparon una gran mina de oro que se había excavado en sus tierras.

Pero el daño más grande que se ha causado a estos bosques está en relación con la reserva de caoba que existía. Aquí han encontrado los indios una fuente de ingresos que procuran explotar al máximo. Solo por la venta de este material, los indios obtienen alrededor de 30 millones de dólares al año. Ante la prohibición por parte del gobierno de talar más árboles, los indios han decidido poner precio a sus tierras, de modo que habría que pagarles alrededor de 50.000 dólares por poblado en compensación por los beneficios perdidos.

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