Baja tasa de éxito con el uso de óvulos descongelados

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Duración lectura: 1m. 20s.

En las técnicas de fecundación “in vitro” la tasa real de éxito queda siempre por debajo de las expectativas y de las promesas. La historia se vuelve a repetir con la utilización de óvulos descongelados.

La primera vez que se consiguió un embarazo a partir de un ovocito descongelado fue en 1986. En el año siguiente se lograron algunos más, pero, a pesar de ello, el uso de ovocitos descongelados con fines reproductivos ha sido pequeño. Sin embargo, con la llegada de la inyección intracitoplasmática, un método de fecundación “in vitro”, se pensó que se mejoraría la eficiencia del uso de ovocitos descongelados con fines reproductivos. Pero, al parecer, no ha sido así, ya que a pesar de que se han descrito algunas fecundaciones exitosas, todavía existen objetivos problemas técnicos para utilizar ovocitos descongelados.

Por ello, en un reciente trabajo (“Human Reproduction” 21; 370, 2006), se vuelve de nuevo a valorar la eficiencia del uso de ovocitos descongelados. De 1.087 ovocitos, que se descongelaron, sobrevivieron 760 (69,9%), de los que 687 fueron fecundados por inyección intracitoplasmática de un solo espermatozoide. Se obtuvieron 368 embriones normales (53,5%). Se transfirieron 331 y se volvieron a congelar 37. De los 331 transferidos se implantaron adecuadamente 145 y finalmente se obtuvieron 18 embarazos (12,4%). De ellos llegaron a término los de 12 mujeres que dieron lugar a 13 niños sanos. El número de abortos en el primer semestre fue de 6 (33%).

Resumiendo, de 1.087 óvulos descongelados se consiguieron 13 nacidos vivos, un 1,11%, y de los 760 óvulos que sobrevivieron a la descongelación nacieron 13 niños (1,71%), datos que confirman la baja eficiencia de la técnica.

ACEPRENSA