Alemania recurre a la exportación para desprenderse de envases desechados

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Duración lectura: 2m. 21s.

Alemania recurre a la exportación
para desprenderse de envases desechadosNo hay suficientes cadenas de reciclaje en el país

Alemania ha tenido más de un altercado con países vecinos por exportar desechos ilegalmente. En un intento de organizarse para conseguir evacuarlos a buen ritmo, hace cinco años se creó una sociedad privada no lucrativa que coordina la recolección y reciclado de envases. En un lustro de vida, la Duales System Deutschland (DSD) ha llegado a estar al borde de la quiebra, porque no da abasto a reciclar tanto desecho. No obstante, la DSD ha logrado algunas de sus metas y ahora obtiene beneficios gracias, sobre todo, a que exporta mucha basura.

Desde que entró en vigor la ordenanza Töpfer, en junio de 1991, todo distribuidor de productos vendidos en Alemania paga una tasa a la DSD, y ésta se encarga de recolectar y reciclar los envases vacíos. La señal de haber pagado -y de que el producto tendrá una eliminación “ecológicamente correcta”- es un punto verde sobre los productos. Los usuarios de los objetos así marcados (botellas de vidrio, cartón, periódicos, plásticos, etc.) saben que, para facilitar su recogida, deben depositarlos en los contenedores amarillos de la calle o en bolsas de basura de ese color distribuidas a domicilio.

La portavoz de la DSD señala que el año pasado se recogió el 57% del total de envases usados y se pudo reciclar lo más importante. En algunos Länder la cantidad de desperdicios familiares ha disminuido un 30%, lo que resulta un importante ahorro para los municipios. Y, entre 1991 y 1994, el consumo en envases de plástico ha disminuido casi 100.000 toneladas en Alemania.

Pero la DSD ha tenido dificultades graves: por un lado, muchas empresas han utilizado el punto verde sin pagar las tasas; por otro, algunas personas arrojaban a los contenedores productos no previstos, con lo que se han acumulado desechos sin encontrar el modo de darles salida. Lo grave ha sido que el punto verde ha ido expandiéndose a todo tipo de materiales, y para algunos de ellos no hay suficientes cadenas de reciclaje en el país. Ante la quiebra de la empresa subcontratada para el reciclaje de plásticos, la DSD estuvo al borde del cierre en 1993. Pero pudo salir adelante, en buena parte gracias a las exportaciones de los desechos al extranjero. Por ejemplo, el año pasado 125.000 toneladas de plásticos se reciclaron en Alemania, y se exportaron 255.000 toneladas. De los compradores, China fue el número uno (85.000 toneladas).

El año pasado la DSD ingresó 3.200 millones de marcos en concepto de tasas, de los que el 80% se invirtieron en la colecta y selección de los embalajes. Este año se rozarán los 4.000 millones, lo que significan 50 marcos por persona.

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