Lo de que nunca segundas partes fueron buenas no es un dogma de fe: ahí está El Padrino II y El caballero oscuro para desmentirlo. Lo que sí es verdad es que es más difícil escribir sobre una segunda parte porque casi todo lo que se podía decir, ya se ha dicho.
Y esto es así, literal, en el caso de El buen espíritu, la segunda parte de Minuto heroico, dirigida también por Mònica Terribas. La serie funciona como la cara B de los antiguos discos de vinilo. Cambian los protagonistas –antes mujeres, ahora hombres–, pero la melodía y el hilo conductor son idénticos. También el objetivo: mostrar la experiencia negativa de una serie de personas en su relación con el Opus Dei. En este caso, son 14 hombres, de 11 países diferentes. La mayoría laicos…
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